Durante la competencia, un grupo de jinetes interceptó a los corredores, utilizando piedras, fustas y boleadoras para detener su avance. Como resultado, al menos dos participantes resultaron heridos.
Alejandro Pellegrini y Pablo González, directores de la empresa organizadora Multieventos del Valle, confirmaron que poseen todas las autorizaciones necesarias de la municipalidad, Vialidad Rionegrina y de los propietarios de campos colindantes. También aseguraron que el ataque a los corredores fue “premeditado”.
Por su parte, desde la Confederación Mapuche de Neuquén se expresó que “los que organizan y hacen su negocio, a pesar de todos los reclamos realizados, autorizan irresponsablemente sin tener en cuenta que atraviesan territorios comunitarios ya castigados por el abandono del Estado”. Integrantes de la comunidad mapuche Leufuche adujeron que lo ocurrido es el resultado de años de “violaciones sistemáticas” de sus derechos territoriales por parte del municipio de General Roca y del Gobierno de Río Negro.
Asimismo, manifestaron haber enfrentado denuncias civiles y penales que fueron resueltas a su favor en la Justicia. “Históricamente hemos luchado y protestado por la creación de un área protegida (que está bastante desprotegida y expoliada) dentro de nuestro territorio sin la Consulta Previa Libre e Informada, así como también por la entrega de nuestro territorio en los años 90 a la empresa Escorihuela. Denunciamos que todas estas políticas estatales, tanto del gobierno provincial como del municipal, son claramente violatorias de los derechos indígenas, del marco normativo internacional y de la Constitución Nacional, además de racistas y antimapuche. Lamentamos profundamente que los hechos de este domingo se hayan desencadenado de esta manera y que las víctimas de este negocio de las carreras sean los corredores y nuestra comunidad mapuche”.
La lof Leufuche, compuesta por siete familias y con personería jurídica reconocida, sostiene que la carrera se llevó a cabo completamente dentro de su territorio comunitario sin que se llevara a cabo un proceso de consulta previa, libre e informada.
Los reclamos de la comunidad, que reside en la zona desde hace más de un siglo, se centran en el impacto que estos eventos masivos generan en su vida cotidiana y en su sustento económico, fundamentado en la cría de animales. Según manifestaron en un comunicado, durante los últimos 18 años, la competencia deportiva ha provocado el cierre de accesos a sus puestos, atropellos de animales y la pérdida de ganado, que, asustado por el ruido y el movimiento, cae por las bardas. Adicionalmente, indicaron que las únicas bajadas de agua para sus vacas son utilizadas como parte del circuito de la carrera.
El clima de tensión se origina en la creación del Área Natural Protegida en 1997, concebida por el municipio de General Roca como un espacio exclusivamente turístico y recreativo para los habitantes de la ciudad.
Diversas investigaciones sobre el área revelan que este proceso de institucionalización no definió claramente las formas de convivencia entre las actividades recreativas y las productivas de la comunidad Leufuche, lo que ha derivado en un conflicto permanente y en un proceso continuo de negociación por el uso del suelo.
Después de los incidentes, Pellegrini sostuvo que el sector es “tierra fiscal con manejo del municipio” y que, aunque la comunidad tiene tenencia para la crianza de animales, ello no le otorga un derecho exclusivo que le permita impedir actividades públicas.
A través de redes sociales, algunos participantes habituales en carreras de trail running manifestaron su apoyo a los reclamos de la comunidad mapuche, aunque condenaron la violencia contra quienes se habían inscripto en la actividad.
Mientras la organización de la carrera informó que recurrirá a la Justicia para denunciar las agresiones, la comunidad Leufuche reafirmó su compromiso de seguir defendiendo su “derecho a la gobernanza y autonomía” dentro de su territorio, exigiendo que cualquier actividad futura cuente con su autorización explícita.









