Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina, calificó la decisión como “una gran noticia. Una exitosa gestión público-privada de la Argentina”.
Tras este anuncio, se indicó que la Comisión Europea deberá reescribir el reglamento, alineándose con los lineamientos del Parlamento, que son coincidentes con las posturas de la Cámara y de la Cancillería argentina.
Desde la Cámara se destacó que esto permitirá a Argentina continuar exportando biodiésel de soja a la Unión Europea. Además, afirmaron que “se trabajará con la Comisión Europea en una redacción del reglamento que reconozca la situación del área sembrada de soja y sus criterios de sustentabilidad”.
Es importante recordar que la industria aceitera había manifestado preocupaciones sobre esta medida, dado que su implementación podría agravar aún más las exportaciones de biodiésel argentino. En este sentido, se había organizado una reunión con representantes europeos que estaba programada para el 16 de julio. La inquietud, que compartían las principales empresas del sector oleaginoso, surgía de la posible clasificación de la soja argentina como cultivo de “alto iLUC”, lo que habría excluido al biodiésel producido con esta materia prima de los mandatos europeos de energías renovables, limitando su acceso a ese mercado.









