La situación de incertidumbre persiste, ya que se han registrado un video en la terminal de Córdoba, la demora de un sospechoso y, recientemente, la aparición de la mujer de 32 años en una ruta provincial de Santa Fe. En respuesta, el ministerio liderado por Alejandra Monteoliva ha emitido una resolución que establece una recompensa de $5.000.000 con el fin de obtener datos significativos.
La solicitud de la recompensa fue realizada por la Fiscalía de Instrucción de Distrito Uno, turno Seis, de Córdoba, que comenzó a intervenir en el asunto tras la aparición de Albornoz en un video de videovigilancia. En esa ocasión, se destacó que la mujer enfrenta una situación de vulnerabilidad debido a problemas psiquiátricos y que al momento de su desaparición no contaba con su medicación. Estas circunstancias generaron la preocupación del Ministerio por la posible intervención de terceros en su desaparición.
Posteriormente, las autoridades provinciales determinaron que Albornoz no se encontraba en Córdoba, por lo que la investigación pasó a estar a cargo de Santa Fe.
El 24 de junio, a las 9.30, Albornoz salió de su hogar en el Pasaje Becquer al 500 bis, en el barrio Villa Manuelita de Rosario, con rumbo a una plaza cercana. La mujer reside con su hija de dos años y sus dos hermanos.
En los días posteriores a su desaparición, su hermana encontró pertenencias de Albornoz en la zona del bulevar Oroño y la avenida Leopoldo Lugones, cerca del Parque de la Independencia, tras un aviso de un testigo que afirmaba haberla visto allí. Desde entonces, la familia recibió numerosos informes de personas que la habrían visto en diferentes áreas de la ciudad.
“Si ven a alguien pidiendo comida, vendiendo pañuelitos, que mire su cara dos segundos; puede ser mi hermana”, solicitó Eliana en una entrevista. Algunos testimonios indicaron que la mujer habría sido vista “delirando” y con “la cara golpeada”. Además, la madre de Albornoz informó que ha recibido amenazas relacionadas con un posible secuestro y exigencias de dinero: “Si no pago, no me la van a devolver”.
A mediados de julio, la investigación tomó un giro significativo. Las cámaras de seguridad de un banco en Córdoba registraron a un hombre realizando transacciones con la tarjeta de débito de Albornoz. Este individuo fue ubicado y, tras ser interrogado, admitió haber estado con la mujer y “haberle robado la tarjeta”, aunque insistió en que ella no estaba a su lado. Días antes, la familia había reconocido a Albornoz en un video capturado en la Terminal de Ómnibus de Córdoba, grabado durante la medianoche del 30 de junio. Los agentes la identificaron, pero no la retuvieron.
Un comunicado de la Policía de Córdoba que descartaba su paradero en esa provincia fue divulgado recientemente. “A partir de las diligencias practicadas y del análisis de los distintos elementos reunidos en torno al caso, se obtuvieron pruebas objetivas que permiten establecer que la joven no se encontraría en territorio cordobés”, indicaron. Así, la causa pasó nuevamente a la Fiscalía Regional N° 2 de Rosario.
Un día después, surgió una nueva pista: una cámara de seguridad sobre la Ruta Nacional 34, cerca de Cañada Rosquín, en Santa Fe, captó una imagen que la familia identificó como Albornoz. Ante la continuidad de las imágenes, sus cercanos expresaron dudas sobre cómo pudo desplazarse entre provincias sin ser vista. Además, insistieron en que “jamás abandonaría a su hija por decisión propia”.
Según la descripción oficial de la resolución 718/2026, la mujer mide aproximadamente 1,70 metros, tiene una contextura delgada, piel trigueña, ojos marrones y cabello negro hasta los hombros. Posee un piercing en el ombligo y, de acuerdo con el documento, “camina de forma encorvada, mirando al suelo y rápidamente, y habla sola”.
Las personas que tengan información pueden comunicarse al 134, la línea gratuita del Programa Nacional de Recompensas, o a la Fiscalía Regional N° 2 de Rosario al (341) 486-1200.









