Una reciente denuncia ha ampliado el complicado panorama judicial que enfrenta Lidia Mabel Ojeda, la mujer acusada de ejercer la medicina ilegalmente en varios hospitales de Chaco, utilizando la matrícula de un profesional real. El nuevo testimonio proviene de un hombre de 43 años de Villa Río Bermejito, quien identificó a Ojeda como la persona que atendió a su madre, de 74 años, en marzo del año pasado. La mujer falleció, y Ojeda firmó el certificado de defunción, según reporta Diario Chaco. La denuncia detalla que el trágico evento ocurrió el 21 de marzo alrededor de las 19:30, cuando la madre del denunciante comenzó a experimentar un fuerte dolor en el pecho. Su familia se comunicó con el 107, y una ambulancia la trasladó al hospital local, donde Ojeda fue quien le administró un medicamento intravenoso que provocó convulsiones en la paciente. Ante la situación, el personal de salud intentó estabilizarla, pero no pudieron evitar su deterioro. El denunciante afirmó que a su madre “no le pusieron oxígeno ni suero”. Posteriormente, una enfermera le comunicó la muerte de su madre. Según el acta de defunción firmada por Ojeda, la mujer falleció a las 22:05, con una causa certificada de “paro cardiorrespiratorio” e “insuficiencia cardiorrespiratoria”. Esta nueva acusación se suma a las que ya enfrenta Ojeda por usurpación de títulos y ejercicio ilegal de la medicina. Además, el fiscal Marcelo Soto ha agregado un delito por homicidio con dolo eventual, relacionado con el fallecimiento de un paciente de 63 años en el hospital de Quitilipi el 21 de diciembre. Tras ser informada de estos cargos, Ojeda optó por no declarar. La fiscalía tiene hasta 10 días para evaluar la solicitud de prisión preventiva. La investigación intenta esclarecer el período y los hospitales en los que la mujer ejerció. Durante un allanamiento en su vivienda, se encontraron insumos médicos, uniformes, documentación de pacientes, un sello del Ministerio de Salud Pública del Hospital Dr. Emilio F. Rodríguez de Quitilipi, y fragmentos de papeles quemados. La Justicia ha podido verificar que Ojeda utilizó la matrícula MP 6822 y la identidad de un médico auténtico para realizar guardias en diferentes hospitales. En Quitilipi, donde estuvo desde mayo de 2025, atendió a más de 1.200 pacientes y firmó al menos nueve certificados de defunción. La situación se hizo pública tras la denuncia formal de Orlando Di Nubila, director de la Zona Sanitaria II, ante la comisaría de Machagai, después de recibir informes del personal del hospital. El director Alfredo Acuña también alertó sobre la presencia de una supuesta médica que atendía a pacientes sin la formación adecuada.








