“Mi hijo vivió cuatro años conmigo. Fue un niño sano que no tenía ningún problema respiratorio, nunca padeció de nada”, añadió López, quien expresó su preocupación ante la nueva hipótesis, la cual contradice lo revelado por la autopsia, que descubrió alrededor de veinte golpes internos en la cabeza del menor.
Según lo informado, el padre considera que tales afirmaciones buscan desviar la atención de la investigación y enfatizó que “lo asesinaron”. En este contexto, destacó que “Ángel recibió más de 20 golpes en su cabeza, lo bañaron con agua fría y fue maltratado de todas las formas”.
Desde el 12 de abril, la madre biológica, Mariela Altamirano, y su pareja, Maicol González, se encuentran detenidos, enfrentando acusaciones de homicidio.
López también indicó que la supuesta condición de salud previa del niño surgió tras que él y su abogado presentaran una denuncia contra el juez Pablo Pérez, la defensora Verónica Roldán, la psicóloga Jennifer Leiva y la asistente social Estela Bellido. “Están queriendo encubrir a los asesinos. Quieren salvar al juez, a la defensora, a la psicóloga y a la asistente social”, denunció el padre.
Las discrepancias en la versión se originan en que inicialmente la Justicia de Chubut afirmó que la muerte de Ángel fue provocada por los múltiples golpes internos en la cabeza, mientras que ahora se sostiene que su fallecimiento se debió a una enfermedad. Este cambio se produjo luego de que se dieran a conocer los resultados de estudios histopatológicos que no habían sido considerados antes, los cuales concluyen que el niño falleció por neumonía, y no por las lesiones intracraneales que había indicado la autopsia.
Esta nueva información podría encuadrar el caso como un abandono de persona seguido de muerte, ya que se sugiere que “el nene estuvo padeciendo ese cuadro durante varios días”. Mientras esperan los resultados de los estudios complementarios, el padre de la víctima y su pareja, Lorena Andrade, advirtieron que no aceptarán alteraciones en la carátula del caso y aseguraron que lucharán hasta las últimas consecuencias para esclarecer lo sucedido.
“Si la fiscalía la quiere cambiar, por algo será y hay que prestar atención. Nosotros vamos a ir a fondo. Si esta Justicia no quiere hacer nada, yo mismo voy a hacer justicia por mi cuenta, porque la muerte de mi hijo no va a quedar en vano”.









