El informe de CAME ofreció una detallada radiografía sectorial, mostrando que seis de los siete sectores analizados registraron caídas interanuales durante abril, lo que ilustra la generalización de la crisis de consumo:
Bazar y Decoración sufrió el retroceso más dramático, con una baja interanual del 12,3%, reflejando la postergación de gastos no esenciales.
Perfumería también mostró una contracción significativa, descendiendo un 7,2%.
Ferretería y Materiales para la Construcción registró una merma del 4,2%, señalando una ralentización en las refacciones y proyectos hogareños.
Otros rubros como Indumentaria, Calzado y Alimentos y Bebidas también sufrieron caídas importantes.
La Excepción a la Regla: El Único Rubro en Crecimiento
En medio del panorama negativo, el sector de Farmacia fue la única excepción, mostrando números positivos que reflejan su carácter esencial. Las ventas del sector crecieron un 6,1% interanual en abril y acumularon una suba del 3% en lo que va del año. Este crecimiento, impulsado por la necesidad ineludible de medicamentos y artículos de cuidado personal y salud, contrasta fuertemente con la caída generalizada.
El Desempeño del Canal Digital: Un Impulso Insuficiente
A pesar de la crisis en los locales físicos, CAME destacó el crecimiento en el canal de ventas online. Las ventas online realizadas por comercios que también poseen local físico crecieron un 8% interanual. Si bien este incremento demuestra la adaptación de las pymes a la digitalización, este avance no fue suficiente para compensar la severa caída general del consumo minorista en el canal tradicional.
Expectativas Cautelosas y Dependencia de Políticas Macroeconómicas
En cuanto a las expectativas económicas, la cautela domina entre los comerciantes:
El 53,3% de los encuestados aseguró que su situación se mantiene estable respecto al año pasado, lo que puede interpretarse como una resignación a un statu quo de baja rentabilidad.
No obstante, una mayoría sustancial, el 58,7%, consideró que el contexto actual no resulta favorable para realizar inversiones o ampliar la actividad comercial, lo que frena cualquier plan de expansión o modernización.
Los comerciantes mantienen una mirada prudente sobre los próximos meses. Si bien un 37,2% tiene la esperanza de una mejora de cara al próximo año, la mayoría coincide en que la tan ansiada recuperación dependerá de dos factores macroeconómicos cruciales:
Una recomposición sostenida del poder adquisitivo de los salarios.
Una reducción significativa en los costos fijos que hoy asfixian al sector pyme.









