“Voy a seguir trabajando y me voy a defender en la Justicia”, aseguró Lezana, quien criticó al ministro de Salud y al interventor del hospital, reclamando explicaciones por las acciones tomadas en su contra. “Lugones, el interventor que no es pediatra, y la dirección de jurídicos del hospital van a tener que explicar lo que están haciendo y el escarnio público sobre mi persona en la Justicia Penal Federal”, agregó.
En este contexto, enfatizó: “Las autoridades deberían proporcionar explicaciones sobre el desvío de fondos públicos que nosotros estamos denunciando. En lugar de eso, están generando una cortina de humo”.
Lezana también destacó la gravedad de su posible despido en un marco democrático: “Despedirme significaría, en democracia, violar la Constitución Nacional, algo que solo ocurrió durante la dictadura”. Además, afirmó que ella y otros representantes del sindicato están “amparados por el convenio colectivo 2014/2006 y la ley de asociaciones sindicales”.
Consultada sobre la justificación del Gobierno, que alegó que no se pudo verificar que ella realizara tareas asistenciales como nutricionista, Lezana respondió: “Vine al hospital todos los días, fiché y estuve en mi lugar de trabajo. Nunca hubo ningún reclamo ni intimación”.
“Nunca me llamó mi jefa para decirme que no estaba atendiendo. Al contrario, todo el mundo sabía lo que estaba pasando en el hospital y eso es de público conocimiento. Tenemos derecho a ejercer nuestro rol como secretaria general”, explicó.
Al ser preguntada sobre la diferencia entre no trabajar y asistir al hospital sin realizar tareas de nutricion, señaló: “Eso lo tendrán que explicar las autoridades en la Justicia Penal Federal, porque lo que están haciendo es inconstitucional”.
“No fui notificada de ninguna sanción. Durante 2025 hubo una crisis en el hospital, donde renunciaron 350 profesionales que represento. Como secretaria general, tengo mandato hasta julio del año que viene y estoy trabajando aquí, como lo hago desde hace 39 años”, subrayó.
Lizana también cuestionó las acciones del Gobierno: “Lo que sucedió es un atropello y una situación irregular. No fui notificada de nada. Si decidieran mi despido, primero deberían comunicarlo, y existe un recurso de reconsideración que no se realizó”.
Comentó que si realmente quisieran aplicar una sanción, no podrían hacerlo debido a sus fueros sindicales. Sobre su futuro en el hospital, aclaró: “Sigo trabajando, que es lo que me gusta hacer. Tengo un cargo que obtuve por concurso, y el mejor equipo de salud de Latinoamérica me eligió para representarlo”.
“Como secretaria general puedo atender pacientes, y de hecho lo estoy haciendo ahora. El año pasado asumí la lucha del sindicato. La pregunta es dónde deberían haber estado los que están ordenando este sumario”, acotó.
Finalmente, al insistirle si ejerció su profesión durante 2025, respondió: “Sí ejercí, porque los profesionales en mi situación hacemos asistencia, investigación y docencia. Mi trabajo sindical me reemplaza en la atención de pacientes”.
La decisión de despedir a Lezana se hizo pública después de su participación en diversas protestas dentro del hospital, incluida la ocupación de la oficina de la Dirección Médica. En un comunicado oficial, se explicó que el despido se fundamentó en un proceso sumarial donde no se comprobó su actividad asistencial en 2025, mientras que se constató su involucramiento en actividades gremiales.
Desde la dirección del Hospital Garrahan aseguraron que esta decisión responde a un proceso de fortalecimiento institucional, con el fin de garantizar la eficiencia en el uso de los recursos públicos.









