La defensa mencionó que Adorni habría operado con ocho direcciones de Bitcoin entre octubre de 2014 y septiembre de 2018. Según esta presentación, la liquidación de estas tenencias le generó un total de US$591.544,61, monto que se presentó como parte de la justificación por los US$565.000 en efectivo que se declaró bajo la categoría de “venta de activos”.
Frente a esto, Pollicita ha decidido verificar técnicamente la justificación. Para ello, convocará al abogado de Adorni, Matías Ledesma, para que se presente en la Fiscalía con el perito correspondiente, un sobre cerrado con las claves privadas y una computadora portátil.
El especialista deberá ingresar a las cuentas utilizando una billetera de administración, como Sparrow o Electrum, y emplear la función “Sign” o “Verify Message” para firmar un mensaje que será entregado por la fiscalía en ese momento.
A continuación, personal técnico de la Policía Federal Argentina llevará a cabo una verificación criptográfica. Este proceso incluirá la carga de las direcciones, el mensaje proporcionado por la fiscalía y la firma generada por la defensa, con el fin de establecer si existe relación entre dichos elementos y dejar constancia del resultado para cada una de las ocho direcciones.
El procedimiento será grabado, y las claves privadas quedarán resguardadas por la defensa. Pollicita también ha solicitado autorización al juez federal que lleva la causa para realizar esta medida, y en caso de obtenerla, coordinar con los abogados de Adorni la fecha y hora pertinentes.
La defensa había adjuntado un informe técnico de análisis forense que buscaba acreditar la titularidad de las billeteras, y mencionaron que las claves habían sido guardadas en un sobre cerrado y lacrado, a ser utilizadas únicamente bajo un requerimiento judicial.
Además de este aspecto relacionado con las criptomonedas, Pollicita decidió ampliar la investigación sobre los antecedentes económicos de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti.
La defensa argumentó que parte de los fondos utilizados desde 2014 proviene de ahorros familiares generados por la trayectoria profesional del matrimonio. A raíz de esta respuesta, el fiscal consideró necesario reconstruir la situación patrimonial y los ingresos de ambos desde el inicio de su actividad económica hasta finales de 2011.
Por este motivo, solicitó a la ANSES la historia laboral completa de Adorni desde febrero de 1998 y la de Angeletti desde octubre de 2000, detallando remuneraciones, empleadores, aportes y períodos de trabajo.
Asimismo, pidió información sobre todos los inmuebles y vehículos registrados a nombre de ambos durante ese periodo, así como la verificación de posibles participaciones en sociedades, asociaciones o fundaciones, o si habían tenido cargos de administración o representación.
Pollicita también solicitó al juez que amplíe el levantamiento del secreto fiscal de Adorni y Angeletti para períodos específicos de su trayectoria económica. Si se autoriza, ARCA deberá remitir declaraciones juradas de Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales, información sobre actividades declaradas, categorías tributarias, y datos sobre posibles adhesiones a blanqueos o moratorias.
El organismo también tendrá que informar sobre las transacciones de compra de divisas realizadas a nombre de ambos entre enero de 2011 y diciembre de 2015, especificando fechas, montos, entidades involucradas y el destino declarado de los fondos.
Estas nuevas medidas se enmarcan en el contexto de la respuesta de Adorni a un cuestionario de 20 puntos elaborado por Pollicita para justificar el crecimiento de sus bienes durante el período de investigación, que incluye su gestión en la función pública desde diciembre de 2023 hasta junio de 2026.
Según la información proporcionada por Adorni, las ganancias obtenidas a través de criptomonedas se destinaron posteriormente a cubrir diversos gastos, inversiones y operaciones inmobiliarias, incluidas reformas en el country Indio Cuá y la adquisición de un departamento en la calle Miró, en Caballito.









