El periodista Marcelo Benedetto, presente en el campo de juego, mencionó que Leandro Paredes se detuvo momentáneamente para brindar una entrevista, pero fue rápidamente convocado al vestuario. A su paso, los demás jugadores decidieron ignorar a la prensa.
Poco después, Benedetto detalló que Boca se verá obligado a abonar 10 mil dólares a la Conmebol por cada jugador que eludió dar declaraciones en el lugar.
En la rueda de prensa, el entrenador Rodolfo Arruabarrena abordó las razones detrás de esta decisión: “Tengo buenos jugadores, hay una cuestión anímica y una cuestión de rebeldía. Tenemos que salir de esta situación. La historia del club y la camiseta nos lo impone, estamos obligados. Este pasaje nos tendría que dar confianza, pero debemos ser autocríticos: así no podemos. Por ahí pasará la calentura de los chicos. Lo hablamos en el vestuario. Pasamos, pero no había mucho para decir y somos los primeros en entenderlo”.
Más tarde, Paredes finalmente conversó con la prensa en la zona mixta, antes de dejar el estadio en Chile. “Si jugamos como en los últimos minutos, vamos a conseguir cosas. De la otra manera nos va a costar”, afirmó.









