El siniestro ocurrió alrededor de las 5:40 de la mañana, cuando el Renault Laguna que manejaba Castro se salió de la ruta en una zona de curvas de la Costanera Sur y colisionó con un árbol. Informes indicaron que viajaba solo, sin cinturón de seguridad, y fue necesario que los bomberos cortaran partes del vehículo para rescatarlo. Su lesión principal fue un hemotórax, una acumulación de sangre entre el pulmón y la pleura, lo que dificultaba su respiración. Tras la intervención, se extrajeron unos 100 mililitros de sangre y fue trasladado a una sala de terapia intermedia.
Donato Spaccavento, director del hospital, comunicó que Castro respiraba sin asistencia y que sus pulmones funcionaban adecuadamente, lo cual era alentador, dado su estado crítico. No obstante, el pronóstico inicial requería precaución. El boxeador presentaba lesiones en el cráneo, el rostro, el abdomen y la rodilla derecha, además de un edema cerebral que debía ser monitoreado en las 48 horas siguientes. También se le realizó una cirugía por un corte en la base de la nariz. A pesar de que los médicos consideraban que no había daños en órganos vitales, continuaron la vigilancia debido a la severidad del impacto y su condición de politraumatizado.
Este accidente generó incertidumbre respecto a su futuro deportivo. A sus 37 años, Castro esperaba disputar un título mundial en diciembre contra el francés Fabrice Tiozzo. Semanas antes del incidente, el 26 de mayo, había logrado una victoria por nocaut sobre el estadounidense Derrick Harmon en el Luna Park. Finalmente, una pelea contra el colombiano José Luis La Pantera Herrera se llevó a cabo en abril de 2006, más de nueve meses después de su accidente, resultando en una derrota por KO en el cuarto asalto. En enero de 2007, se enfrentó nuevamente a Herrera en el patinódromo de Mar del Plata, donde logró una victoria considerada “turbia y sospechosa” por el relator Osvaldo Príncipi.
Castro, un aficionado a los automóviles, ya había estado involucrado en otros accidentes viales. En una nota de la revista El Gráfico, se destacó un incidente en 1987 cuando una cupé Taunus se incendió después de chocar con una moto de un amigo. También se mencionó un choque en 1988 en su ciudad natal y otro en Comodoro Rivadavia. Sin embargo, el más grave ocurrió en julio de 1995, pocos meses después de haber logrado su mayor triunfo ante John David Jackson en México.
El 7 de julio de ese año, Castro manejaba una cupé Cabriolé Renault 19 cuando se dirigía de Caleta Olivia a Pico Truncado para asistir a la inauguración de una discoteca. En el vehículo lo acompañaban varios familiares y amigos, ninguno usando cinturón de seguridad, y tras el choque contra una camioneta, la joven Zulema Duarte perdió la vida, mientras Castro sufrió una fractura en un dedo. Los ocupantes de la camioneta resultaron con lesiones leves.
Tras recuperarse del accidente, Castro aseguró que la experiencia lo había marcado. Declaró: “La recuperación viene muy bien, estoy en el gimnasio todos los días para combatir en octubre por el título del mundo. Dejó secuelas el accidente. De la mente no se me va a ir nunca el accidente”. Cumplió con sus plazos y, tres meses después, superó a Reggie Johnson en el Estadio Socios Fundadores de Chubut.
Cinco años más tarde, Castro fue juzgado por la muerte de Zulema Duarte en un debate ante la Cámara del Crimen de Caleta Olivia. Durante el juicio, se examinó si el boxeador conducía bajo los efectos del alcohol, y se presentó más atención debido a las condiciones climáticas que estaban presentes en el momento del accidente. La madre de la víctima expresó su deseo de justicia, afirmando que “no quiero plata roñosa, solo quiero que se haga justicia”. En noviembre de 2000, Castro fue condenado a tres años de prisión en suspenso y ocho años de inhabilitación para conducir.










