El 13 de mayo, Sergio “Keko” Castro, ex Director Nacional de Planificación y Desarrollo Turístico y miembro del Frente Renovador, advirtió que “el sector turístico se está desangrando mes a mes” debido a la carencia de políticas públicas y la ausencia de una estrategia oficial que respalde la actividad. Castro argumentó que “los datos oficiales muestran menos estadía promedio, menos gasto real, caída del turismo receptivo y un crecimiento sostenido del turismo emisivo”. Afirmó que “el Gobierno intenta mostrar movimiento turístico porque hay más tránsito en rutas y aeropuertos, pero la economía real del turismo está en retroceso”, y añadió que “hoy el turista viaja pocos días, gasta menos y eso golpea directamente a hoteles, restaurantes, comercios, trabajadores y economías regionales”. Además, subrayó que durante la Semana Santa de 2026 “hubo un desplome del 18,9% real en el gasto total y una caída del 16,1% en la estadía promedio”, argumentando que esto refleja “un turismo cada vez más defensivo y condicionado por la pérdida del poder adquisitivo”. En otro punto, Castro evaluó el panorama turístico internacional y señaló que “Argentina perdió competitividad para atraer visitantes extranjeros mientras cada vez más argentinos viajan al exterior”. “Por cada turista extranjero que llegó al país en marzo de 2025, salieron casi tres argentinos afuera”, resaltó el ex funcionario, quien afirmó que “nuestro país pasó de ser un destino elegido a convertirse en un destino ocasional, sin planificación ni promoción internacional sostenida”. Asimismo, criticó el descenso del rango ministerial del área de turismo, considerándolo como “una decisión política que degradó al sector dentro del Estado”. Castro advirtió que “cuando el turismo deja de tener peso político, pierde capacidad de articulación, financiamiento y herramientas para sostener el empleo y la actividad en las provincias”, y también señaló “la sub-ejecución presupuestaria, el deterioro del sistema aerocomercial y el abandono de políticas históricas en materia de turismo social”. Finalmente, concluyó que “el turismo no se derrumba de un día para otro, se deteriora por etapas”, añadiendo que “Argentina necesita volver a pensar el turismo como una política de desarrollo federal, de generación de empleo y de fortalecimiento de las economías regionales.”









