La portavoz del organismo, Julie Kozack, detalló que estas conversaciones con el equipo económico liderado por Luis Caputo abordan no solo aspectos técnicos del programa, sino también cuestiones relacionadas con la recuperación económica. En días recientes, una misión del FMI, encabezada por Joyce Wong, se encontró en Buenos Aires para avanzar en esta revisión.
En este contexto, el organismo resaltó un entendimiento mutuo entre el FMI y la administración de Javier Milei sobre la necesidad de fortalecer la economía y de extender los beneficios del crecimiento a todos los sectores, además de generar empleo.
“Es crucial asegurar que el crecimiento, que hasta ahora ha sido amplio en los sectores energético, minero y agrícola, se distribuya de manera más equitativa en otros sectores de la economía y también entre los trabajadores”, enfatizó Kozack.
El FMI considera que este proceso es fundamental para fomentar mayores inversiones, mantener el crecimiento económico y favorecer la creación de empleo, “para ofrecer mejores oportunidades a la población argentina”.
Durante una conferencia de prensa, la portavoz también destacó los logros del plan de estabilización del Gobierno en materia de superávit fiscal y descenso de la inflación. “Toda esta estabilización es significativa y esencial para un crecimiento sostenible en Argentina”, afirmó.
La evaluación en esta tercera revisión se basa en los indicadores económicos hasta el cierre del segundo trimestre. Los especialistas centrarán su atención en dos variables clave del programa: el resultado fiscal, cuyo objetivo anual es un superávit primario del 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI), y la administración de reservas internacionales.
El Gobierno se presentará en estas conversaciones con una proyección fiscal más ambiciosa. Según las estimaciones oficiales del Presupuesto 2027, se espera que el resultado primario de 2026 finalice en un 1,5% del PBI, mientras que el resultado financiero sería positivo en un 0,2%.
Sin embargo, esta proyección optimista frente al cierre del año se contrapone a las dificultades encontradas en las metas intermedias, ya que el Gobierno no logró alcanzar el objetivo fiscal del primer semestre. Factores como la evolución de la recaudación, las reducciones tributarias y cambios en el calendario de algunos ingresos fiscales incidieron en esta situación.
Otro aspecto central de la revisión será la acumulación de reservas. El Banco Central ha adquirido más de 14.000 millones de dólares en lo que va del año, superando así el objetivo anual de compra de divisas establecido en el acuerdo.
No obstante, el FMI considera que no solo el volumen bruto adquirido es relevante, sino también la evolución de las reservas netas conforme a la metodología acordada. El organismo ha señalado que la recomposición de los activos del Banco Central es una prioridad para disminuir la vulnerabilidad externa y fortalecer la capacidad argentina para afrontar posibles shocks.









