“Hasta no leerlo, no lo creemos. No podemos aceptar nada que sea menos que la ley de emergencia”, comentó la actriz Valentina Bassi, parte del colectivo de discapacidad, en medio de la proliferación de versiones y dictámenes la tarde del miércoles. Desde temprano, Martín Menem había acordado abrir el texto del oficialismo para permitir modificaciones y garantizar la aprobación de la nueva ley de discapacidad. Desconfiadas, las organizaciones pidieron “un compromiso” por parte del Gobierno para eliminar el capítulo VI del Presupuesto y “la inclusión de las partidas que aceptan conceder”, afirmó el padre Pablo Molero, del Foro Permanente de Discapacidad.
“Esto forma parte de la disidencia de Menem contra Santiago Caputo”, explicó un diputado de Unión por la Patria en referencia al texto final que estaba cercano a votarse cerca de la medianoche. Lo que comenzó como un último esfuerzo del oficialismo tras la presentación del Presupuesto 2027, que desmantelaba la Emergencia en Discapacidad, y la confirmación de la visita del papa León XIV al Cottolengo Don Orione de Claypole, se transformó en un acuerdo casi unánime, según informaron fuentes internas de las negociaciones.
La redacción definitiva del dictamen unificado se completó en la tarde del miércoles. “Herrera Ahuad realizó un primer acercamiento con el oficialismo y nosotros propusimos más modificaciones que habían quedado afuera y que el colectivo nos venía exigiendo, como la compatibilidad laboral y que no se suspendan preventivamente todas las pensiones por el cruce de datos, sino que exista un plazo de respuesta”, explicó la diputada Sabrina Selva, involucrada en la elaboración de la versión final que se selló junto a las diputadas libertarias Rodríguez Machado y Giselle Castelnuovo. “Se mantendrá como lo teníamos en la emergencia. Y se prevé la aprobación con dos tercios. Hemos modificado el dictamen. Saldrá con mayoría de dos tercios para evitar cambios o alcanzar la unanimidad”, adelantaron.
El debate sobre la nueva ley de discapacidad comenzó alrededor de las 20:30. “Las personas con discapacidad no pueden vivir en estado de emergencia permanente”, resaltó el libertario Gerardo Huesen al inaugurar el debate. Así, el oficialismo pasó de negar el problema a apropiarse de una causa ajena, incluso cuando el Gobierno de Javier Milei vetó la Emergencia en Discapacidad y judicializó su implementación. “No podemos dejar de decir que para nosotros no está superada la emergencia”, mencionó Selva y argumentó que, sin las modificaciones acordadas, el dictamen resultaría regresivo en términos de derechos para el colectivo de discapacidad. “Para superar la emergencia, primero Milei tiene que cumplir la ley”, agregó Juan Marino.
“Independientemente del resultado de esta votación, sé que hemos hecho lo correcto. Escuchamos a todos, que modificamos lo que era necesario, que nos acercamos a todos”, expresó la oficialista Giselle Castelnuovo.
Oscar Herrera Ahuad expuso algunos cambios convenidos con los diferentes bloques, y Huesen reafirmó que “todas serán aceptadas”. El reconocimiento del cambio de postura del oficialismo fue recibido con un aplauso en todo el hemiciclo. Posteriormente, el diputado Juan Marino, impulsor de la prórroga de la Emergencia en Discapacidad, pidió un aplauso para las organizaciones de discapacidad. “Estos cambios son contrarios a lo que nos envió Caputo en el Presupuesto 2027. Estamos enfrentándonos a ese presupuesto”, recordó Marino y solicitó un compromiso de que “esta Cámara eliminará del Presupuesto esos artículos del capítulo VI que van contra el colectivo de discapacidad”. Tercer aplauso.
Durante su intervención, Marino señaló que es “la posible visita del Papa al Cottolengo Don Orione para visibilizar la necesidad de tener una actitud humana y solidaria hacia las personas con discapacidad lo que justifica la discusión de hoy. Por lo tanto, aunque no contamos con los números para prorrogar la Emergencia en Discapacidad, las organizaciones sociales nos han solicitado tratar un dictamen que al menos no implique retrocesos”.
Los cambios incluidos en el texto acordado contemplan la asignación de fondos del Tesoro si las partidas de Salud resultan insuficientes. También establece que los recursos por beneficiario no podrán disminuir en términos reales y se mantiene la actualización mensual por inflación de los aranceles de las prestaciones. Además, se obliga al Gobierno a presentar un cronograma de compensaciones a los prestadores en un plazo de 30 días y a completar los pagos en un máximo de 90 días, garantizando las prestaciones médicas básicas. A solicitud del peronismo, se ratifica la Ley de Empleo Protegido, se aclara que las pensiones por invalidez laboral conservarán sus propios requisitos y se exige notificación fehaciente y un período para presentar el descargo antes de la suspensión de una pensión por el cruce de datos. Para acceder a la pensión por discapacidad, se tomarán en cuenta los ingresos individuales, sin incluir los del grupo familiar.
Con estas modificaciones, la Cámara se dirigía hacia la aprobación unánime de la nueva Ley de Discapacidad. “El Gobierno ha cambiado su enfoque de no negociar nada a ceder en materia de discapacidad y en la Ley de Tierras, todo en la misma sesión”, celebraron en el bloque peronista. A pesar de las sospechas acerca de las intenciones finales del Gobierno, aprovecharon la “rebeldía de Menem y Karina Milei contra Santiago Caputo”. En efecto, el riojano desafió incluso a Luis Toto Caputo para obtener la media sanción. Cabe recordar que el funcionario de Hacienda Carlos Guberman comentó días atrás en la Comisión de Presupuesto: “Nosotros, desde el Ejecutivo, hubiéramos querido otra cosa”.
Si se aprueba con dos tercios, el texto obtendrá un sólido respaldo para ser enviado al Senado, protegiéndolo de modificaciones y enviando un mensaje a la Casa Rosada en caso de que planee vetar total o parcialmente el proyecto. “Déjenme creer en la división de poderes”, concluyó Herrera Ahuad.
Al cierre de esta edición, aún se esperaba la discusión sobre la morosidad, pero en los bloques existía incertidumbre respecto del quórum. “No hay ánimos de trasnoche”, resumieron desde Provincias Unidas.










