A pesar de tener mayor posesión en el primer tiempo, Barracas Central careció de precisión en los últimos metros y no logró imponer su presencia en el área rival. Los movimientos de Norberto Briasco fueron destacados, aunque Nicolás Orsini no pudo capitalizar las oportunidades generadas por su compañero en ataque. Por su parte, Estudiantes de Río Cuarto jugó sin mucho en juego, buscando únicamente arruinarle el día al Guapo, que lucha por clasificar entre los ocho mejores.
El equipo cordobés comenzó mal, ya que en menos de media hora, su entrenador Darío Forestello se vio obligado a realizar dos cambios por las lesiones de Matías Valenti y Mauro Valenti. La situación mejoró para Estudiantes al final del primer tiempo, cuando Ibrahim Hesar abrió el marcador con un contundente disparo de zurda, tras una rápida contra y un despeje fallido del arquero Marcelo Miño.
Ayude no tardó en hacer modificaciones y reestructuró el equipo con Iván Tapia como mediocampista de contención, cuatro jugadores en posiciones ofensivas y Orsini como referencia en el ataque. Enzo Taborda igualó el marcador con un hermoso tiro de zurda, y Rafael Barrios puso el 2-1 tras un cabezazo en el primer palo de Campi. Esta última jugada generó polémica, ya que en la acción previa al córner no se sancionó una mano de Maroni. Además, en la jugada posterior el visitante sufrió la expulsión justa de Gonzalo Maffini.
Barracas cumplió con el objetivo ante un Estudiantes que ha perdido 13 de los 15 partidos que disputó como visitante en el año, además de haber tenido dos empates. El Guapo supo aprovechar los cambios, reaccionó en el momento justo y logró sumar tres puntos que lo acercan a su meta. Ahora, deberá mantener este impulso en la fase final para asegurarse un lugar entre los ocho mejores del Grupo B.










