Esta derrota representa un duro golpe y Boca necesita procesarlo rápidamente si quiere llegar a la final de la Copa Sudamericana y no perder la oportunidad de conquistar un trofeo internacional, un objetivo que no logra desde la Recopa de 2008. El equipo tiene el potencial para dar vuelta la serie en Brasil, pero deberán hacer ajustes significativos.
El mediocampo con Williams Alarcón no funcionó como se esperaba. Es injusto criticar al chileno, quien tuvo que sustituir al capitán del equipo, y es evidente que Alarcón no puede reemplazar a Paredes. Sin embargo, su desempeño fue deficiente; no logró hacerse dueño del medio campo, no se conectó con Milton Delgado y no brindó la salida necesaria al equipo. Estas falencias generaron inseguridades en un primer tiempo donde Vasco da Gama mostró confianza, dominando la mitad de la cancha con Thiago Mendes, Santiago Sosa y Alan Lescano, y buscando constantemente huecos en la defensa local.
Por su parte, Carlos Palacios, otro chileno en Boca, tampoco pudo hacerse cargo de la conducción. Con Leonel Flores errático y muy por debajo de su nivel, Boca apenas inquietó al arquero Léo Jardim. La decisión del técnico de optar por Enner Valencia en lugar de Miguel Merentiel tampoco dio el resultado esperado. Si bien el ecuatoriano tuvo un buen primer tiempo, en el complemento falló dos ocasiones claras, una de cabeza y otra en la que no pudo empujar una pelota que cruzó el área pequeña.
Vasco capitalizó su oportunidad con un gran centro de Gómez que fue convertido por Adson de cabeza, estableciendo la ventaja que coloca al equipo carioca por delante en la serie. En la segunda mitad, la expulsión del puntero izquierdo cambió el rumbo del partido: Gómez recibió una roja tras protestar al árbitro Piero Maza, quien le mostró dos amarillas y posteriormente la roja en cuestión de segundos. Arruabarrena respondió con los ingresos de Sebastián Villa y Miguel Merentiel y, hacia el final, también sumó a Ángel Romero. Boca terminó con un esquema 4-1-5 que, aunque movió la pelota de un lado a otro, rara vez logró colocar a sus delanteros en posiciones de gol.
El jugador que más ocasiones tuvo fue Villa, aunque no las capitalizó. Un centro de Blanco que impactó en el palo y un remate de Ascacibar que dio en el travesaño pudieron cambiar el curso del partido, pero la noche no estaba a favor de Boca. La falta de fortuna se agravó con la lesión de Paredes y la inesperada derrota, lo que además significó el fin de su invicto y la creciente lista de jugadores lesionados.
¿Podrá Paredes estar disponible para la revancha? La situación parece complicada. Además, Boca deberá considerar cómo alinear a los jugadores en el próximo encuentro contra Talleres, ya que no puede descuidar la lucha por la tabla anual ni la clasificación a la Copa Libertadores 2027, ni los playoffs del Torneo Clausura. No obstante, las hazañas están en su historia y existe una luz de esperanza. Los jugadores deberán asumir la responsabilidad por la ausencia de su capitán y demostrar su compromiso con el equipo, ya que el premio es significativo: un boleto para la final, y ganar en el Maracaná sería un logro épico.










