Además, la situación de los ingresos se ha visto afectada. El estudio revela que el salario mínimo experimentó una pérdida del 40,5% en su poder adquisitivo en relación al mismo periodo.
El trabajo fue realizado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del IIEP UBA-CONICET, bajo la coordinación de los investigadores Roxana Maurizio y Luis Beccaria. El informe pone de relieve que la cantidad de trabajadores registrados en el sector privado formal en mayo de 2026 se ha igualado a los niveles de julio de 2016.
Por otra parte, el empleo asalariado formal total también descendió en mayo, con la pérdida de 7.000 puestos, aunque esta caída es inferior a la de abril, cuando se perdieron 17.000. Dentro del sector privado, la reducción fue de 9.100 empleados, frente a los 12.000 del mes anterior.
No todas las actividades se vieron afectadas de la misma manera. La industria y el comercio concentran la mayor parte de las pérdidas, una tendencia identificada en el estudio desde septiembre de 2025. En mayo, la industria sufrió la eliminación de aproximadamente 3.200 empleos, mientras que el comercio perdió alrededor de 4.200, y el sector de la construcción cerca de 2.000.
La construcción mostró un deterioro adicional. Tras registrar aumentos en diciembre de 2025 y enero de 2026, y estabilidad en febrero y marzo, el sector comenzó a experimentar una baja en abril, que se acentuó en mayo con un descenso del 0,5%, la mayor caída mensual desde marzo de 2025.
En contraste, la minería experimentó una leve recuperación del 0,3% en mayo tras la caída de abril, aunque el resultado no logró revertir la tendencia interanual, que sigue en terreno negativo, con una baja del 3,9% en el empleo.
El tamaño de las empresas también arrojó diferencias en el impacto. Según el informe, en junio, las pequeñas empresas redujeron su plantilla en un 0,4%, mientras que las grandes lo hicieron en un 0,1%. Las empresas medianas, en cambio, fueron las únicas en reportar un incremento, aunque leve, con un aumento del 0,1% en su dotación.
El empleo formal disminuyó en 11 provincias, siendo las caídas más pronunciadas en Tierra del Fuego, Santa Cruz y Chaco. En contraste, se registraron incrementos en San Juan, Catamarca y Neuquén.
Con la nueva baja en mayo, el sector privado formal ha perdido un total de 241.000 puestos desde noviembre de 2023. Esta pérdida de empleo ha coincidido con un deterioro en los ingresos reales. El informe del IIEP indica que el salario mínimo ha visto una reducción del 40,5% en su poder adquisitivo desde noviembre de 2023, es decir, actualmente se puede adquirir significativamente menos en bienes y servicios con ese salario que al inicio del período considerado.
La evolución de las remuneraciones también ha sido adversa. El salario promedio de los trabajadores asalariados registrados en el sector privado, de acuerdo a los datos del SIPA, había disminuido un 2,9% real en marzo. Aunque en abril se observó una leve recuperación del 0,2%, en mayo volvió a retroceder un 1,6%.
El dato preliminar para junio no muestra signos de mejora, ya que se estima una nueva disminución real del 0,9% en la remuneración promedio. En julio, la variación real del salario mínimo fue del -0,8%.
El estudio también establece un marco de referencia histórico. La reducción acumulada del poder adquisitivo del salario mínimo ha llevado su valor real, en julio de 2026, a un nivel inferior al de 2001, previo al colapso de la convertibilidad. En comparación con el máximo alcanzado en septiembre de 2011, la pérdida asciende al 67%.









