Después de haber superado los 600 millones de dólares en ganancias a lo largo de su carrera, el cuatro veces campeón de la NBA y exjugador de Los Angeles Lakers recibió 52,63 millones de dólares en su último acuerdo. Ahora, en su nueva relación con los Sixers, su salario se establecerá en 3.88 millones. De esta manera, acepta una disminución de 48.75 millones, la mayor jamás registrada en la historia de la NBA. El récord anterior pertenecía a Russell Westbrook, quien pasó de 47 millones con los Lakers a 3,8 millones con los Clippers, resignando 43.2 millones.
Este ajuste salarial es significativo y ha causado un gran revuelo en la liga, dado que ni siquiera en el inicio de su carrera, cuando fue elegido en primer lugar en el draft, tuvo un contrato tan bajo. En 2003, LeBron James firmó un acuerdo como rookie que superaba los 4 millones de dólares. Desde entonces, su salario ha ido en constante aumento: comenzó con 13 millones en 2007, alcanzó más de 30 millones en 2016, y llegó a 52.6 millones en 2025 con los Lakers.
Esto respalda la afirmación de LeBron de que su motivación para seguir jugando no se basa en el dinero, ya que, en su temporada número 24, tendrá el salario más bajo de su carrera, representando solo un 2,35% del tope salarial de la NBA para la próxima campaña.
Para poner en perspectiva esta situación, es sorprendente que el máximo anotador histórico de la NBA cobrará menos dinero que 298 jugadores en la próxima temporada. Esa cifra podría aumentar a medida que se cierren los últimos contratos del mercado, ya que todavía se esperan los acuerdos oficiales de jugadores como Jalen Duren, James Harden, Draymond Green y Jonathan Kuminga, entre otros.
Además, al menos 18 jugadores universitarios ganarán más que LeBron, destacándose el caso de Thomas Haugh, estrella de la Universidad de Florida, cuyas ganancias podrían superar los 10 millones de dólares. Otros nombres como JT Toppin, PJ Haggerty, Flory Bidunga, John Blackwell y Tyran Stokes también superarán su salario.
En la NBA se utilizan diversos modelos para valorar el salario de los jugadores; según estas estadísticas, LeBron tuvo un rendimiento similar al de un jugador tasado en 28 millones de dólares en la última temporada. Sin embargo, Philadelphia solo le pagará 3.88 millones.
La incorporación de LeBron James a cualquier franquicia de la NBA genera un impacto notable y su llegada a Philadelphia no es la excepción. La economía del equipo se ve beneficiada con su presencia. Por ejemplo, el costo promedio de una entrada para ver a los Sixers la temporada pasada era de 68 dólares, y tras anunciarse su incorporación, la entrada más accesible para el primer partido de pretemporada como local alcanzó los 283 dólares.
Cuando LeBron afirma que ya no juega por dinero, lo hace con fundamentos, ya que con este contrato elevará sus ingresos por salarios de la NBA a más de 600 millones de dólares, cifra inalcanzable para cualquier otro jugador. No solo su salario es significativo, sino que sus ingresos fuera del ámbito deportivo son igualmente sustanciales. Su fortuna acumulada, según un informe de Forbes, asciende a aproximadamente 1.700 millones de dólares, generados a través de Nike, SpringHill, inversiones y otros negocios. Su agente, Rich Paul, resumió la razón detrás de la continuidad de LeBron en el juego a su edad: “Ya no se trata del dinero. Cuando eliminas el dinero de la ecuación, puedes decidir únicamente dónde quieres jugar.”









