La normativa indica que todos los jóvenes deben inscribirse obligatoriamente al cumplir 17 años. Este procedimiento no implica el ingreso inmediato al servicio militar, sino simplemente la formalización de su registro.
Sin embargo, el incumplimiento de esta obligación ha dejado de ser un simple detalle y ahora conlleva consecuencias económicas importantes. Aquellos que no realicen el registro en el plazo establecido serán considerados “omisos” y deberán afrontar una sanción del 5% de la Unidad Impositiva Tributaria (UIT), que para 2026 se prevé en alrededor de 275 soles.
La multa se activará una vez concluido el plazo legal y permanecerá vigente hasta que el joven regularice su situación. Aunque es posible regularizar la inscripción posteriormente, la penalidad no se extingue automáticamente. Esta puede evitarse únicamente en ciertos casos, como si el joven decide incorporarse al servicio militar voluntario dentro del plazo estipulado por la ley.
La normativa se aplica a todos los jóvenes que cumplen 17 años, sin distinción de género. Una de las inquietudes más comunes es si esta medida implica el restablecimiento del servicio militar obligatorio; la respuesta es no. La obligación es únicamente inscribirse, no ser reclutado. El objetivo del Estado es mantener un registro actualizado de ciudadanos en edad de servicio militar, lo que facilitaría la organización de las Fuerzas Armadas.
Por lo tanto, esta disposición impacta principalmente a aquellos que están próximos a alcanzar la mayoría de edad. Desde este momento, omitir el trámite ya no será una falta menor, ya que la falta de inscripción tendrá consecuencias económicas directas.








