La resolución fue adoptada durante las conversaciones de la junta en el transcurso del lunes, según revelaron personas con conocimiento de las negociaciones, que solicitaron permanecer en el anonimato.
Representantes del Departamento del Tesoro de Estados Unidos y del FMI se abstuvieron de realizar comentarios, de acuerdo a lo informado.
La situación de Georgieva ha estado en suspenso desde el 16 de septiembre, cuando un estudio elaborado por el bufete de abogados WilmerHale, encomendado por el Banco Mundial, su anterior empleador, la acusó de haber presionado a su equipo para favorecer la posición de China en el influyente informe “Doing Business”.
Aunque la decisión de que Georgieva permanezca en su cargo pero debilitada genera preocupación, se advierte que el peor de los escenarios sería que un representante del establecimiento financiero liderara el FMI.
Como principal accionista del FMI y del Banco Mundial, Estados Unidos calificó las acusaciones respecto al tiempo de Georgieva en el Banco Mundial como “serias”, mientras que otras naciones importantes optaron por no expresar su apoyo hasta conocer el resultado de la revisión interna del FMI.
Georgieva, de 68 años, quien se desempeñó como directora ejecutiva del Banco Mundial entre 2017 y 2019, ha negado las acusaciones y aseguró al directorio del FMI que el informe “no reflejó con precisión mis acciones” ni “describió mi carácter o comportamiento a lo largo de una extensa carrera profesional”, según un comunicado que fue compartido.









