Desde Londres, y a la espera del partido de Inglaterra, el director general y estratega de deuda de mercados emergentes para el fondo RBC BlueBay elogia el plan económico de Javier Milei, vislumbrando un futuro “prometedor”. No obstante, señala preocupaciones sobre el estancamiento de sectores generadores de empleo, la seguridad para los ahorristas argentinos y la dificultad de reducir el riesgo país antes de las elecciones de 2027.
La percepción de los inversores en Londres sobre Argentina es predominantemente optimista. Stock enfatiza que el principal logro de la administración de Milei es el equilibrio fiscal, que vislumbra como sostenible, y celebra la mejora en la balanza de pagos gracias al crecimiento de las exportaciones, sobre todo en petróleo, gas y productos agrícolas. Asimismo, destaca que el futuro es alentador, y el potencial podría no estar reflejado en el precio actual de la deuda soberana argentina.
Respecto al aumento del dólar, que superó los $1.500, Stock explica que este movimiento responde a la desaceleración en las exportaciones agrícolas y a una presión derivada de la salida de dividendos ahora permitida. Esto, a su vez, mejora la balanza externa de Argentina al reducir la cantidad de dólares atrapados en el país. Subraya que, aunque la suba del tipo de cambio fue ordenada, podría requerir más intervención del Banco Central.
En cuanto a la capacidad del gobierno, se muestran cautelosos sobre si cuentan con financiamiento suficiente para un período largo. Sin embargo, reconocen que hay recursos para afrontar los pagos inmediatos de cupones y amortizaciones. Stock destaca la importancia de recurrir a fuentes de financiamiento más económicas y menciona la emisión de Bonar por aproximadamente US$4.000 millones en el mercado local. Si las condiciones del mercado se sostienen, podría ser viable regresar a emitir deuda en los mercados internacionales, aunque con atención al impacto sobre el flujo de caja.
Sobre el galpón de vencimientos, Stock asegura que la insolvencia no es una preocupación inminente, dado que el Banco Central ha acumulado suficientes dólares y recientemente se han emprendido medidas de financiamiento más creativas. Sin embargo, el riesgo país aún no ha descendido de los 400 puntos básicos, por cual Stock atribuye esto a la incertidumbre en las elecciones de 2027 y a la posible reversión de políticas económicas.
La situación económica también genera preocupaciones, con cierto avance enclavado en un crecimiento selectivo de sectores como el petrolero, gasífero y minero, en contraposición al estancamiento de la industria manufacturera y la construcción, cruciales para el empleo. Stock concluye que la recuperación económica es viable, aunque la política influye en la percepción general de los inversores, quienes esperan que el gobierno mantenga coherencia legislativa hacia las elecciones de 2027.
Finalmente, los inversores aguardan que el Gobierno continúe con la reducción de la inflación, baje las tasas de interés y adopte medidas para liberalizar la economía, haciendo a Argentina más competitiva. No se contempla una lista extensa de requisitos, sino una demostración sólida de acceso a financiamiento hasta 2027.









