He Yadong, el portavoz del Ministerio de Comercio chino, comunicó durante una conferencia de prensa que Pekín ha extendido una invitación al encargado de Comercio de la UE para que visite China en otoño, en el marco de esta segunda reunión del mencionado mecanismo.
Es importante señalar que estas afirmaciones del portavoz se producen en un contexto en el que la Comisión Europea califica como “insostenible” la relación actual, dado que las importaciones desde China han crecido un 45 % en los últimos años, lo que ha resultado en un déficit comercial anual de aproximadamente 360.000 millones de euros. Este déficit es atribuido por Bruselas a subsidios, exceso de capacidad y dificultades para acceder al mercado chino.
En respuesta a las amenazas externas que afectan sus cadenas de producción, China ha implementado un nuevo reglamento que detalla su enfoque para investigar y reaccionar ante restricciones o medidas discriminatorias adoptadas por otros países. Esta normativa emerge en un contexto de creciente uso de listas negras y controles de exportación en las relaciones entre Washington, Bruselas y Pekín.
China domina cerca del 60 % de la producción global de tierras raras y hasta el 90 % de su procesamiento, lo que le otorga una posición estratégica en el suministro de insumos esenciales para diversas industrias, como la automotriz eléctrica, las energías renovables, la defensa y los semiconductores. En contraste, la UE depende de Pekín para alrededor del 98 % de estos materiales y más del 90 % de otros insumos críticos.
En este sentido, Bruselas ha fijado como objetivo reducir su dependencia, planteando metas para 2030 que incluyen extraer el 10 % de las materias primas críticas en territorio europeo y limitar el suministro procedente de un único país al 65 %.
El desafío también se extiende a la inteligencia artificial: la UE, Alemania y Países Bajos se han unido a Pax Silica, una iniciativa de Estados Unidos destinada a fortalecer las cadenas de suministro relacionadas con la IA, incluyendo semiconductores, minerales críticos y el sector energético, en un contexto de intensa competencia tecnológica con China.









