El estudio también indica que el 93,4% de los participantes sostiene que un triunfo futbolístico no afectará su propio voto. Esta investigación busca explorar el grado en que el fútbol impacta en la toma de decisiones políticas y hasta qué punto los eventos deportivos alteran las prioridades de la sociedad.
El analista político Jorge Giacobbe expresó que los resultados desmienten una creencia común en el ámbito del debate público. “Los datos son absolutamente contundentes”, afirmó. Además, subrayó que persiste una “fantasía” sobre el potencial del fútbol para influir en la política, y los resultados parecen evidenciar lo contrario.
Un hallazgo relevante del estudio se relaciona con el supuesto beneficio político que podría acarrear un título deportivo. Al ser consultados sobre si una consagración de Argentina favorecería a Milei en las elecciones, el 85,5% respondió que esto no sería así y que continuarían votando de manera similar.
Giacobbe comparó estos resultados con encuestas realizadas durante el Mundial de Qatar 2022, cuando Alberto Fernández era presidente. En aquel entonces también se discutía sobre un posible impacto político de una victoria deportiva; sin embargo, los eventos posteriores no corroboraron esa idea.
El consultor utilizó el caso de la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff para fortalecer su argumento, señalando que la experiencia en otros países tampoco revela una conexión directa entre los triunfos deportivos y el apoyo electoral.
Al preguntar si el Mundial hace que la gente olvide los problemas del país, el 46,9% respondió que se distrae un poco, pero no puede dejar de pensar en las dificultades. Cerca del 38% afirmó que no olvida nada y solo un 15% admitió que puede dejar de lado completamente esas preocupaciones durante la competencia.
Giacobbe concluyó que estos datos demuestran que las cuestiones económicas y cotidianas están siempre presentes, incluso en eventos deportivos de gran magnitud, y resumió: “Termina el partido y tenés que ir al supermercado”.
La encuesta también incluyó un ejercicio hipotético en el que los encuestados debían elegir entre dos escenarios para los próximos cuatro años: una mejora en la economía con un rendimiento desfavorable de la Selección o un nuevo título mundial sin mejoras económicas. El resultado fue una sociedad dividida: el 48% optó por la recuperación económica, mientras que el 45% prefirió otro triunfo mundial.
Giacobbe destacó que esta pregunta tenía un componente desafiante al enfrentar dos anhelos profundamente arraigados en la sociedad argentina. Además, indicó que ese 45% es similar al porcentaje de votantes que no apoyó a Milei en el balotaje presidencial, aunque precisó que no se puede afirmar que sean las mismas personas.
El estudio también exploró la posibilidad de que el Mundial sirva como un medio para generar unidad política. En este caso, el 71,5% opinó que el torneo no tiene relación con la política, mientras que el 27,3% consideró que podría ser una oportunidad para acercar posturas.
Según Giacobbe, estos resultados resaltan que la polarización política persiste y que los eventos deportivos no alteran substancialmente las identidades partidarias.
Además, la encuesta abordó cuestiones futbolísticas, destacando específicamente la opinión sobre Lionel Messi y Lionel Scaloni. En el debate sobre quién es el mejor futbolista de la historia argentina, Messi recibió cerca del 70% de las preferencias. Giacobbe apuntó que el factor generacional es determinante, ya que quienes tienen menos de 30 años no vivieron la trayectoria de Maradona de la misma forma que las generaciones más viejas.
Algo similar sucedió en la elección del director técnico más importante entre César Luis Menotti, Carlos Bilardo y Lionel Scaloni, donde este último obtuvo una ventaja considerable sobre los otros campeones.
La figura de Scaloni emergió como un fenómeno notable en el estudio; los encuestados lo describieron con términos como “genio”, “maestro”, “inteligente”, “ejemplo”, “líder” y “visionario”. Giacobbe remarcó que este nivel de consenso es difícil de encontrar en otras esferas de la vida pública.
El consultor afirmó que tanto Scaloni como Messi cuentan con más del 90% de imagen positiva, en contraste con la mayor división que se observa en la valoración de los líderes políticos. “Ningún político logrará esto”, observó, al comparar la imagen de las figuras más relevantes de la Selección con la de los dirigentes políticos.
El estudio cerró con una perspectiva optimista hacia el Mundial 2026, ya que siete de cada diez encuestados creen que Argentina repetirá la consagración. Para Giacobbe, este resultado refleja no solo la confianza en el equipo de Scaloni, sino también un deseo de alegría colectiva en un contexto atravesado por preocupaciones económicas y políticas.









