Este índice inflacionario reflejaría la segunda reducción consecutiva, después del 2,6% registrado en abril, aunque permanecería por encima del 2%, según las proyecciones de analistas privados.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central en base a estimaciones privadas, previó que la inflación de mayo alcanzó el 2,3% y espera que la inflación interanual cierre en 30,5% a fin de año.
Un informe de Equilibra indicó que la inflación mensual se incrementó en mayo al 2,3%, destacándose aumentos significativos en los sectores de equipamiento y mantenimiento del hogar (3,4%), alimentos y bebidas no alcohólicas (3,0%) y restaurantes y hoteles (2,9%). La variación interanual se estimó en 33,4%.
Gonzalo Carrera, economista senior de la consultora, comentó que “para mayo, captamos una baja en la inflación, ayudada por mayor estabilidad en carnes, nafta y ropa”, aunque advirtió que “la subyacente se aceleró a 2,5%”.
En este contexto, manifestó que “parece estar pasando algo en los precios de los bienes que, pese a la estabilidad del dólar, siguen superando el 2% mensual, cuando el año pasado se mantuvieron por debajo hasta octubre”.
Por su parte, EcoGo Consultores estimó que la inflación en alimentos y bebidas del mes pasado fue del 2,7% y que el índice general avanzó un 2,4%, señalando que “en mayo se dieron combinaciones de aumentos en tarifas de servicios públicos y sectores que se ven afectados por arrastre de meses anteriores (salud y educación)”.
La Fundación Libertad y Progreso calculó que la inflación cerró en 2,1% en mayo, situando en un 14,7% el aumento de precios en los primeros cinco meses del año, y una variación interanual de 33,2%, “mostrando un leve ascenso respecto al mes anterior”.
Respecto a las causas que motivaron esta segunda desaceleración, desde la entidad señalaron que “el choque que se temía por el vencimiento del buffer de YPF el 15 de mayo no fue tan severo como se preveía, y el traslado a las naftas se mantuvo acotado, mientras que el ancla fiscal y la estabilidad cambiaria continuaron ejerciendo presión sobre el resto de la canasta”.
Además de resaltar el dato positivo, indicaron que “la gran novedad fue la aceleración en el sector de alimentos y bebidas no alcohólicas, que tuvo una notable incidencia sobre el índice, aumentando 3,3% en el mes y aportando 0,8 puntos porcentuales a la variación general”. Medicina (0,3%) y Transporte (0,3%) también contribuyeron, mientras que Vivienda registró una caída mensual del 1,2%.
El relevamiento de precios minoristas de la consultora C&T para la región Gran Buenos Aires mostró un incremento mensual del 2,2% en mayo, siendo “el menor desde octubre del año pasado”. Así, calcularon que el IPC anual habría llegado al 33,3%.
El informe destacó que los rubros que más aumentaron fueron salud y alimentos y bebidas, el último con un incremento del 2,7%, “acelerándose significativamente respecto de abril aunque con gran heterogeneidad en sus componentes.”









