A través de sus redes sociales, Vidal, quien actualmente preside la Fundación Pensar, publicó un artículo titulado “¿Para qué existe el PRO?” en el que argumenta que el debate en el país abarca más que únicamente el programa económico; se centra en “qué tipo de sociedad queremos ser”.
“Yo no creo que haya que elegir entre orden y sensibilidad. No creo que un país tenga que optar entre equilibrio fiscal o empatía. Y tampoco creo que cuidar la economía implique mirar para otro lado cuando hay familias que sienten que el esfuerzo no alcanza, comerciantes que no llegan, jubilados angustiados o jóvenes que sienten que, incluso haciendo todo bien, el futuro les queda lejísimo”, escribió.
Vidal continuó diciendo que muchas veces se presenta un falso dilema: “esa discusión aparece planteada como si hubiera solamente dos opciones posibles: si priorizamos la estabilidad macroeconómica sin un desarrollo que les llegue a todos, o priorizamos una economía subsidiada a costa del largo plazo. Y yo, sinceramente, creo que esa es una falsa elección, una simplificación peligrosa que la Argentina ya sufrió demasiadas veces”.
La ex diputada destacó que, en este contexto, “hay una responsabilidad enorme para el PRO” en relación a un posible renacer del partido para las elecciones de 2027. En este sentido, enfatizó que “siempre se caracterizaron” por entender que “los cambios profundos no se sostienen solamente con bronca”, remarcando la importancia de la construcción: “Construir es infinitamente más difícil, hace falta gestión, equipos, conocimiento, capacidad, experiencia y también una enorme sensibilidad”.
“Callarse frente a lo que le pasa a millones de argentinos no es responsabilidad institucional; a veces también puede ser comodidad, especulación o miedo. Y nosotros no nacimos para eso. Acompañar el rumbo económico cuando creemos que es correcto no significa dejar de mirar lo que pasa en la vida cotidiana. No significa hacer de cuenta que no vemos el cansancio, la angustia o la incertidumbre que todavía existe en muchísimas familias. Y señalar eso no es traicionar el cambio, al contrario, es intentar que salga bien, que sea sostenible y que no termine rompiendo algo mucho más profundo, que es el vínculo entre una sociedad y la esperanza de que el futuro puede ser mejor”, subrayó Vidal.
Para concluir, reafirmó su creencia en “la idea de un país para todos” y no únicamente para “militantes” o un “determinado sector social”, sosteniendo una Argentina “para el que trabaja, para el que emprende, para el que estudia, para el que quiere progresar honestamente y vivir tranquilo”.
“El desafío más importante que tenemos por delante es, justamente, ese: volver a construir una mayoría que no esté unida por el resentimiento o por el miedo, sino por algo muchísimo más difícil y muchísimo más valioso, que es la esperanza”, finalizó.









