Este alivio fiscal beneficiará a más de 1,6 millones de automóviles y se financiará mediante la reducción de gastos que lleva a cabo el Gobierno de la Ciudad desde diciembre de 2023. Entre los ajustes más destacados se encuentran una baja del 15% en el personal administrativo, la eliminación de 359 cargos directivos, el cierre de fondos que no se utilizan y la erradicación de irregularidades en comedores comunitarios, lo que generó un ahorro de $16.000 millones anuales.
La actualización del impuesto disminuirá el porcentaje aplicado sobre el valor del vehículo y clasificará los automóviles de la Capital Federal en tres grandes categorías según el impacto en la recaudación bimestral:
Las reducciones se verán reflejadas de manera directa en las facturas, dependiendo del año y modelo del vehículo. Por ejemplo, un Renault Kwid 2025 verá disminuida su cuota bimestral de $134.300 a $72.000 (un 46% de reducción), mientras que un Peugeot 208 del 2023 pasará de $136.500 a $87.800 (35% menos) y un Fiat Cronos del 2020 bajará de $110.900 a $56.800 (49% de ahorro).
Por otro lado, un Volkswagen Gol del 2014 mantendrá su tarifa sin cambios en $17.600 y un Chevrolet Corsa del 2006 quedará completamente exento al cumplir más de 20 años.
En relación a los vehículos ecológicos y de nuevas tecnologías, la Ciudad continuará ofreciendo beneficios impositivos para estimular su uso. Los automóviles 100% eléctricos estarán exentos de pagar patente de manera permanente.
Asimismo, los automóviles híbridos conservarán el beneficio de costo cero durante sus primeros dos años de uso. A partir del tercer año, estos vehículos se integrarán a un esquema de cobro progresivo, alcanzando la cuota completa recién al sexto año de antigüedad.









