En el decimosexto piso de la torre de Puerto Madero, el área de downstream, que se ocupa de la refinación y administración de estaciones de servicio, había creado una amplia sala de crisis equipada con tecnología de punta. “Fui tres veces seguidas y lo único que vi es que desayunaban avocado toast”, comentó. “Por eso le pusimos Avocado Toast Room. Ahora ya no está más”. Este espacio fue desmantelado como símbolo del fin de una era caracterizada por subsidios, burocracia e ineficiencia. “Se terminó el subsidio. Si alguien te dice que el precio de la nafta es X, no es así. Si hay subsidios, no hay actividad, y lo muestra la producción histórica de YPF”, afirmó Marín.
Durante su presentación en el simposio sobre Exploración y Producción de Recursos No Convencionales de SPE Argentina, Marín también respondió preguntas de los asistentes. La comparación con la cuenca del Permian en Estados Unidos fue un punto central en su exposición. A su juicio, la combinación de regalías más bajas, una roca de mayor calidad y costos que se alinean con los del mercado estadounidense hacen que los números de Vaca Muerta sean hoy similares a los del principal polo no convencional en ese país.
“El breakeven de rentabilidad de Vaca Muerta es comparable”, afirmó ante los referentes del sector. “Sin embargo, en productividad, necesitamos trabajar mucho más, porque Argentina no ha pensado en esto desde el principio”, destacó.
La palabra productividad fue la más reiterada en su discurso y también una que Marín se preocupó por contextualizar. “Cuando uno habla de productividad con los gremios, la gente asume que se está refiriendo a despidos, y no es el caso. Eso es un malentendido de nuestra parte, ya que asumimos que productividad significa número de empleados. No tiene nada que ver”, aclaró. La premisa subyacente es que Argentina debe competir con Estados Unidos y el resto del mundo, y esa transformación cultural todavía está en marcha.
Como un dato significativo, recordó que el año pasado la producción de petróleo y gas alcanzó cifras récord, y por primera vez desde 2007, la producción total de gas superó el consumo anual, aun teniendo en cuenta las importaciones invernales.
Esta transición, según explicó, se gestiona desde el nivel operativo. Su enfoque consiste en identificar una “semilla”: una persona o equipo capaz de liderar un cambio específico, empoderarlo y establecer un plazo. Un ejemplo que compartió fue el desarrollo de un sistema en tiempo real para perforación.









