Si bien eliminar el óxido puede parecer complicado, resulta más sensato restaurar la sartén que desecharla y gastar en una nueva. Siguiendo este proceso correctamente, se logrará que el utensilio luzca como recién adquirido.
El último paso consiste en volver a curar la sartén, pero primero es esencial llevar a cabo una limpieza profunda utilizando ciertos productos y técnicas que permitirán dejarla en óptimas condiciones.
Este procedimiento fue compartido por el influencer David García en un video que acumuló más de tres millones de visualizaciones en su cuenta de Instagram.
Frecuentemente, las personas cometen errores al limpiar y cuidar sus sartenes y ollas. Un fallo común es realizar un lavado superficial sin volver a curar los utensilios cada cierto tiempo, lo que provoca que se acumulen restos de comida difíciles de eliminar solo con esponja y detergente.
Asimismo, al permitir que estos residuos se reproduzcan y continuar cocinando en la sartén o olla, existe el riesgo de que se transfieran a los alimentos, lo que puede ser perjudicial para la salud.
Por último, muchas personas al notar que el óxido no se quita con esponja y detergente optan por desechar la sartén y adquirir una nueva.
El primer paso del proceso para quitar el óxido y curar adecuadamente la sartén consiste en encontrar un recipiente lo suficientemente grande para sumergir el utensilio, llenándolo con una mezcla de agua y vinagre blanco en partes iguales.
Se debe dejar la sartén en esta solución durante al menos una hora y media, momento en el cual se comenzará a desprender el óxido gracias a la reacción química con el vinagre. Tras sacarla, se utiliza una fibra de acero para eliminar los restos adheridos.
El siguiente paso implica enjuagar la sartén utilizando una cantidad generosa de jabón líquido y una cucharada grande de bicarbonato de sodio. Una vez enjuagada y seca, se debe aplicar un chorrito de aceite en la superficie, extendiéndolo con un papel para asegurarse de cubrir también la parte externa, donde muchas personas suelen descuidar.
Después de este tratamiento, es recomendable colocar la sartén en un horno o parrilla cerrada a 250 grados durante una hora. Este calentamiento final es crucial para que el utensilio adquiera un aspecto renovado.
Es importante manejar con cuidado la sartén al retirarla, dado que alcanzará temperaturas muy altas. Luego de dejarla enfriar, estará lista para ser utilizada nuevamente, siguiendo así estos cinco sencillos pasos para evitar gastos innecesarios en un nuevo utensilio.
Estas técnicas no solo son aplicables a sartenes, sino también a ollas o bandejas de horno oxidadas. Existen otros ingredientes que pueden resultar igual de efectivos, como la combinación de limón y sal, o el uso de papel aluminio. Lo esencial es no rendirse y continuar buscando formas de restaurar los utensilios en lugar de desecharlos.









