Después de sus pasos por Boca y Anderlecht, el delantero celebra su actualidad en una de las ligas más destacadas del mundo. En su primer semestre con el Getafe, participó en 17 encuentros, contribuyendo con tres goles y una asistencia. Su adaptación no resulta sorprendente, dado que el club tiene una larga historia de recibir a jugadores argentinos, con un total de 24, siendo este país el que más futbolistas ha aportado a la institución. Por ello, para varios compatriotas, entre ellos Roberto Abbondanzieri, Daniel “Cata” Díaz, Emiliano Buendía y Emiliano “Dibu” Martínez, el equipo madrileño se ha convertido en una segunda casa. Vázquez es uno de los últimos en sumarse a esta tradición. “Es un club muy familiar. He encontrado un grupo excelente, formado por personas trabajadoras y humildes. Siempre logran avanzar”, comenta.
El Getafe terminó en séptima posición en la liga española (detrás del Barcelona, Real Madrid, Villarreal, Atlético de Madrid, Betis y Celta) y logró clasificar a la Conference League europea. Recibió elogios de múltiples sectores por su estilo de juego y los puntos alcanzados. Contento con esta nueva etapa, Vázquez evalúa su último semestre en el fútbol de élite, sin dejar de lado su deseo de un eventual regreso a Boca, el club que considera su hogar.
-Getafe te ha sentado bien…
-Sí, desde el primer día que llegué me recibieron de maravilla. Tanto el personal del club como mis compañeros facilitaron mi rápida integración. Afortunadamente, tuve la ocasión de sumar minutos y ganarme la confianza de todos. Creo que ese fue un aspecto crucial para sentirme a gusto. Estoy muy satisfecho y disfrutando mucho este momento.
-¿Qué tiene este club que le ha beneficiado a tantos argentinos?
-Es un club muy familiar. He encontrado un grupo fantástico, de personas trabajadoras y humildes. Siempre logran llevar las cosas adelante, y yo también soy alguien que valora ese espíritu de colaboración. Hay una fortaleza significativa en ese sentido, y se ve reflejado en cada partido.
-¿Cómo es Bordalás? Se le percibe comprometido, estudioso y muy trabajador.
-Es un entrenador que exige mucho en el día a día y en cada entrenamiento, lo cual nos fortalece tanto como grupo como a nivel individual. Conoce bien LaLiga, cómo se desarrollan los partidos y cómo abordarlos. Su nivel de exigencia responde a lo que demanda el fútbol actual.
-¿Qué es lo que más disfrutas del fútbol español?
-Es una liga muy competitiva. Todos los equipos juegan bien con el balón. Me gusta mucho la intensidad y agresividad que se presentan. Trabajamos con humildad, aprovechando los recursos a nuestra disposición para encarar cada encuentro. Sin dudas, estamos en una de las mejores ligas del mundo, y eso se debe al excelente trabajo del equipo. Siempre competimos al máximo, con humildad, y la cohesión del grupo es lo más relevante.
-¿Qué sientes al jugar en La Liga? ¿Qué significa enfrentarse a equipos como Barcelona o Real Madrid?
-Es algo increíble. Cuando llegué, sabía que en algún momento me tocaría enfrentar a esos gigantes. Tuvimos la ocasión de ganar en el Bernabéu, lo cual fue algo realmente especial. Pero, tal como menciono, aquí todos los equipos tienen mucho nivel y juegan bien. La calidad de algunos jugadores impresiona, pero mi deber es defender esta camiseta. También me sorprende la calidad de mis compañeros en el club, como Mauro Arambarri y otros grandes futbolistas.
-Competir en una liga de élite justifica ampliamente la clasificación a una competición europea.
-Sí, definitivamente. Recuerdo que cuando llegué al club estábamos luchando contra el descenso. Junto a mis compañeros encontramos un grupo muy motivado, que trabaja con humildad y entrega en cada entrenamiento. Esa determinación fue lo que nos permitió elevarnos y pelear por metas importantes.
-Refiriéndonos a tu pasado en el fútbol argentino, ¿qué te dejó tu etapa en Boca?
Estoy profundamente agradecido a Boca, porque me brindó la oportunidad de demostrar mi potencial profesional. Recibí un gran cariño de la afición y el apoyo de mis compañeros, quienes contribuyeron a mi decisión de venir a Europa. Tuve una etapa muy significativa en Boca. Para cualquier joven, jugar allí es una situación extraordinaria. Además, conté con grandes compañeros que me otorgaron confianza, lo que hizo de esa experiencia algo muy valioso.
-¿Es difícil conseguir un lugar en Boca?
Sí, es complicado, ya que es un club de gran envergadura que exige mucha experiencia y dedicación. Tuve la suerte de contar con un técnico (Miguel Ángel Russo) que me brindó la oportunidad de mostrarme. Venía entrenando bien y aproveché esa chance. Todo se fue dando poco a poco, siempre con esfuerzo, que era lo que más necesitaba para ponerme a la altura de mis compañeros. Además, tenía cerca a jugadores con experiencia que me guiaron y ofrecieron consejos. Cuando eres joven, escuchas mucho a los más grandes y aprendes de ellos.
-¿Deseas regresar algún día?
Sí, por supuesto. Boca es como mi hogar. Espero tener la oportunidad de volver en algún momento. Creo que mi pasado allí fue muy bonito y ojalá se repita.
-¿Qué vínculos mantienes en Boca?
Mantengo una buena relación con el Changuito Zeballos, Alan Varela, Cristian Medina y varios chicos de aquella generación. Éramos los más jóvenes en ese momento y formamos un gran grupo; en mis interacciones con ellos, también hablo con Advíncula, Marcos Rojo y Zambrano, quienes eran los más experimentados.
-Mencionaste a varios chicos de Boca que también han tenido una buena actuación en Europa, como Alan Varela y Valentín Barco.
Sí, con el Colito (Barco) también compartí y jugué, incluso estuve en la pensión junto a él. También convivo con muchos otros que pertenecían a esa camada como el Changuito y Medina. Nos conocemos muy bien.
-¿Hay alguna broma o apuesta con Seba Boselli respecto a los clásicos?
Sí, siempre hay alguna broma entre nosotros. Sin duda, hay buena onda con Seba y mantenemos una linda amistad. Nos divertimos con el Boca-River, pero siempre de manera amistosa.
-¿Piensas que una continuidad y goles en Europa podrían colocarte en el radar de la selección?
Sí, considero que cualquier futbolista sueña con representar a su país. Pero, ahora me toca seguir trabajando y demostrando en cada partido y en cada entrenamiento. Ojalá algún día tenga la ocasión de alcanzar esa oportunidad.









