Este reclamo surgió a raíz de la licitación realizada el miércoles pasado, donde se adjudicaron nueve cargamentos de GNL para satisfacer parte de la demanda de junio. El nuevo componente del esquema consistía en que industrias, distribuidoras y generadoras eléctricas adquirieran con anticipación el gas importado por Enarsa, buscando fomentar un mercado con mayor participación del sector privado.
Sin embargo, el proceso se complicó debido a la decisión de Enarsa de incrementar el cargo por regasificación y logística del gas, pasando de 3,50 a 5,16 dólares por millón de BTU. Según indica Ciara en su comunicación a Energía, este aumento fue informado apenas horas antes de la subasta, sin espacio para que las empresas evaluaran su impacto económico o la justificación técnica del cambio.
La entidad, presidida por Gustavo Idígoras, subrayó que esta alteración afectó severamente las condiciones que las empresas consideraban para participar en la licitación. “Lo que no puede hacer es comprometer recursos financieros significativos sobre la base de un cargo cuya composición desconoce y cuya razonabilidad no puede verificar”, manifestaron desde la cámara en su carta a Energía.
El cuestionamiento no se limita solo al monto del incremento, sino también a la falta de previsibilidad y coordinación en el proceso. De hecho, el nuevo cargo establecido por Enarsa supera incluso la oferta presentada por la empresa española Naturgy, que se había ofrecido a encargarse de la importación y comercialización del GNL para el invierno, propuesta que, sin embargo, fue rechazada por el Gobierno por considerarla costosa.
Este tema ya había sido mencionado la semana pasada por el portal especializado EconoJournal, que señaló el descontento que generó la decisión de Enarsa dentro del ámbito energético del Ministerio de Economía. Según esta fuente, funcionarios de Energía se enteraron del nuevo costo apenas al cierre de la subasta.
Además, esta discusión se desarrolla en un contexto internacional complicado, ya que la intensificación del conflicto en Medio Oriente ha aumentado la volatilidad de los precios internacionales del GNL, lo que ha llevado al Gobierno a implementar medidas que eviten que este impacto se refleje de inmediato en las tarifas para los consumidores. El Ministerio de Economía ya ha determinado que una parte del incremento en los costos del gas importado será financiada temporalmente por el Tesoro, con la intención de recuperarlo posteriormente.









