Este respiro permitió que la subida mensual, que hasta ayer alcanzaba el 25%, se reduzca ahora al 17,7%. La mejora en el riesgo país está relacionada con un ascenso en la cotización de los bonos, que crecen hasta un 2,2%, siendo el Global 46 el que lidera este incremento.
Las acciones también se recuperaron, y en Wall Street, los ADR alcanzan un repunte de hasta 8%, como en el caso del banco Supervielle, en un contexto favorable en el mercado estadounidense. En Buenos Aires, el Merval muestra una elevación del 2,2%.
“A pesar de que todavía resulta complicado identificar un catalizador claro, podríamos estar acercándonos a una pausa o un rebote”, dijo un analista. “Tras la corrección de las semanas recientes y con una parte significativa de la curva nuevamente operando con rendimientos de doble dígito, la relación entre los retornos potenciales y los riesgos parece más equilibrada”, añadieron.
La pausa se interpreta en el mercado como resultado de los datos positivos que fueron divulgados recientemente, donde la actividad creció un 2,7% en junio, con la mayoría de los sectores en alza, especialmente la industria, el comercio y la construcción. Las novedades en comercio exterior, con un nuevo aumento en las exportaciones, sugieren que este año el superávit podría superar los 20.000 millones de dólares.
“En este sentido, consideramos que el desarme de posiciones de inversores locales justificó gran parte de la debilidad reciente de los Globales. Cabe recordar que, al finalizar el primer trimestre, los residentes concentraban el 23,7% de la deuda bajo legislación de Nueva York, proporción que podría haber continuado disminuyendo durante el segundo trimestre”, destacó el analista.
“A pesar de la continuación de datos macroeconómicos positivos, esta vez provenientes del EMAE y el balance comercial, los inversores mantienen una postura cautelosa, influenciados por una mayor sensibilidad al contexto político y al clima social”, comentó el economista Gustavo Ber.
En este ambiente, el dólar permanece estable, cotizando a 1.515 pesos en el segmento minorista, mientras que en el mayorista se sitúa en 1.498 pesos, por debajo del umbral virtual de 1.500 pesos establecido por las autoridades económicas.
“El dólar mayorista sigue respetando la barrera de los 1.500 pesos, e incluso, en algunos momentos, como ayer, refleja una menor cobertura a través de dollar-linked y un incremento en las compras del Banco Central, posiblemente motivado por renovadas apuestas en colocaciones en pesos. Es crucial evaluar la dinámica de las tasas, ya que en el actual modelo operan como válvula de escape ante un repunte de la demanda cambiaria y una liquidez más restringida. No obstante, es urgente que se estabilicen, tras el incremento nominal y real, para no impactar negativamente en la actividad y el consumo”, subrayó Ber.









