Lionel Scaloni ha identificado a diez selecciones que, a su juicio, tienen potencial para ser campeonas: Argentina, España, Francia, Portugal, Inglaterra, Brasil, Colombia, Uruguay, Marruecos y Croacia. Por su parte, Luis de la Fuente, el seleccionador español, ha incluido a Alemania en su lista, junto con Inglaterra, Portugal, Francia, Países Bajos, Argentina, Brasil, Senegal y Marruecos. Aclaró que su intención no era disminuir la presión, pero aseguró que su equipo se siente capacitado de competir al más alto nivel, incluso admitiendo que “seguramente me olvide de alguno”. En este contexto, se perfilan ante nuestros ojos un Mundial sin precedentes; la sinergia colectiva de varios equipos abre un abanico de posibilidades.
Es fundamental hacer una distinción entre los candidatos a llevarse el título y aquellos que llegan con argumentos más sólidos que en otras competiciones. En un Mundial, el favoritismo lo ostenta aquel que combina historia con rendimiento actual. La victoria de España en 2010 marcó un hito al ser el único campeón novato en lo que va del siglo. La necesidad de experiencia se hace evidente en los momentos cruciales de la competencia, donde el talento sigue floreciendo en naciones históricas. No obstante, se han visto novedades. Por primera vez, en 2022, un semifinalista africano hizo su aparición, Marruecos, mientras que Croacia alcanzó su primera final en 2018. Los encuentros decisivos en los tres últimos mundiales han evidenciado la paridad, requiriendo tiempos extra para definirse. En 2002, Corea del Sur alcanzó las semifinales, rompiendo barreras como anfitriones, un antecedente que la FIFA observa con interés para la expansión de la competición.
No sorprende que Argentina siga siendo considerada una de las selecciones con posibilidades. Desde su victoria en 1978, ha sido un habitual en las copas, con dos excepciones que, según este análisis, fueron en 1998, por la inexperiencia de su plantilla, y en 2018, por su inestabilidad interna. Francia despliega un arsenal ofensivo impresionante, y no debe subestimarse un amistoso reciente contra Costa de Marfil; sus suplentes podrían ser titulares en múltiples combinados (¿acaso Scaloni no consideraría a Désiré Doué?). España ha dejado atrás la idea de mil pases tras su eliminación contra Marruecos en Qatar, mostrando una faceta más directa sin perder su elegancia. Su juego es similar al argentino, aunque ambos dependen de la recuperación de sus jugadores lesionados.
Brasil, en cambio, podría haber beneficiado de unos meses más bajo el mando de Carlo Ancelotti y carece de los laterales de gran calidad que solía tener. Sin embargo, cuenta con una sólida línea defensiva y un talento excepcional en velocidad. Inglaterra no se presenta en un nivel que justifique un título, y Thomas Tuchel ha dejado fuera a algunos de sus jugadores más creativos, como Cole Palmer. No obstante, si capitaliza el talento de Harry Kane, puede ser un rival peligroso, complementando su potencial ofensivo con una defensa sólida. Alemania aún no ha definido su centrodelantero, aunque tiene opciones prometedoras con su trío ofensivo (Julian Nagelsmann considera a figuras como Jamal Musiala y Leroy Sané). Portugal se encuentra igualmente fuerte en ataque, respaldado por un dúo en el medio que destacó en la Champions. Marruecos, por su parte, se basa en un rendimiento cohesionado y una gran pasión. Países Bajos, aunque les falta en la delantera, y Uruguay, que ha perdido algo de su capacidad para dominar, siguen siendo contrincantes desafiantes, al igual que Japón y Ecuador.
Un elemento que contribuye a esta nueva era es el profundo conocimiento de los jugadores a nivel mundial. El interés por el fútbol ha crecido exponencialmente, lo que significa que cada vez más aficionados reconocen a talentos como Michael Olise, quien brilló en los Juegos Olímpicos contra la selección argentina, o a Declan Rice, conocido por su desempeño en el Arsenal. No solo la atención recae sobre los jugadores de selecciones tradicionales. La figura de Willian Pacho, del PSG, se ha consolidado como uno de los defensores más fiables, y Leonardo Trossard ha aportado goles vitales al Arsenal. En el contexto del debate sobre si la Champions o el Mundial deja fuera más talentos, una de las propuestas más destacadas de Gianni Infantino es la creación de un draft para jugadores que no participen en el Mundial; suena tentador que el georgiano Khvicha Kvaratskhelia lidere esta lista.
A partir de la decisión de la FIFA de incrementar el número de selecciones participantes, es probable que en la fase de grupos se registren goleadas similares a las de ediciones anteriores. Inicialmente, el torneo podría parecer desigual. Sin embargo, se anticipa que se vuelva más competitivo que en ocasiones anteriores. Aunque se puedan clasificar a los favoritos y a los esperanzados, las cifras indican que este será el Mundial con más aspirantes conocidos de la historia.









