El deporte más seguido en Estados Unidos se encuentra en la carrera hacia el inicio de una nueva temporada, programada para el 9 de septiembre. Este año, hay un atractivo adicional, ya que se celebrará un partido en el emblemático estadio Maracaná el 27 de septiembre. Sin embargo, en este momento, los portales dedicados al deporte solo hablan de un hombre: John Edward York, conocido como Jed. Con 46 años, ingeniero y empresario, es nieto del difunto magnate de la construcción Edward J. DeBartolo y actual CEO de la franquicia que ha ganado cinco títulos de Super Bowl.
“Soy una persona discreta, me parezco a mi madre y a mi abuelo”, afirmó York en una ocasión. Es un ferviente seguidor de los 49ers y estuvo casado hasta hace poco con Danielle Belluomini, a quien conoció cuando ella era docente en una escuela primaria, y con quien tuvo dos hijos. Desde su llegada a la dirección de los 49ers, que su familia compró en 1977 por 13 millones de dólares y que actualmente está valorada en 8.600 millones, York lideró la franquicia a tres Super Bowls y facilitó la construcción del Levi’s Stadium. Este imponente recinto, con capacidad para 68.500 personas, fue sede de la Copa del Mundo de fútbol recientemente.
La discreción que solía caracterizar a Jed York se desvaneció bruscamente el domingo por la mañana. La policía de Ohio lo arrestó en East Palestine, un pequeño pueblo de 5.000 habitantes, y su imagen vistiendo un overol naranja se divulgó rápidamente en medios de comunicación de todo el país. York había llegado al lugar, ubicado en un predio de casas rodantes, conduciendo un automóvil de gama media alquilado y usando un nombre falso, con el objetivo de contratar a una trabajadora sexual a cambio de 160 dólares. Sin embargo, lo que no sabía es que todo formaba parte de una operación encubierta del FBI contra la trata de personas, y que él había caído en una trampa.
“Un día antes, York le envió un mensaje a la mujer diciéndole que se llamaba Joe y que quería visitarla”, reza el informe policial al que se tuvo acceso. Al parecer, fueron dos mensajes más enviados el sábado por la noche, y uno más a las 9:11 de la mañana del domingo, cuando finalmente recibió una respuesta. “La experiencia sexual completa era 160 dólares, y el sexo sin protección costaba 20 dólares más”, reportó la prensa local.
Según los detalles recopilados, Jed confirmó que el servicio de 160 dólares era suficiente e indicó que se encontraba en una localidad cercana, por lo que tardaría unos 25 minutos en llegar al sitio acordado. Él se dirigió hacia una dirección ficticia dentro del predio de casas rodantes, interceptado poco después por la policía durante una redada. “La próxima vez que lo hagan en un McDonald’s, aquí hay niños”, se quejó un vecino, visiblemente molesto por lo que sucedía en su comunidad.
York fue detenido, enfrentándose a cargos por prostitución y posesión de instrumentos delictivos (su celular), además de serle confiscados los 160 dólares que iba a utilizar para pagar a la trabajadora sexual. En principio, debía pasar dos días tras las rejas, uno por cada acusación; sin embargo, el lunes logró un acuerdo que le permitió ser liberado tras abonar una multa de 1.150 dólares y declararse culpable de un delito menor por “alteración del orden público”.
La noticia sobre este escándalo fue abordada en la primera conferencia de prensa de Kyle Shanahan, entrenador de los 49ers desde 2017, que este jueves se preparan para su último partido de pretemporada. “He podido hablar con Jed los últimos dos días y hoy. Obviamente, es una situación muy difícil… es algo muy reciente, una situación muy, muy personal”, expresó el entrenador con un tono serio. Luego, agregó: “Siento un gran respeto por él y por Danielle (su exesposa). Su familia significa mucho para mí. Siendo un asunto tan personal, estoy haciendo todo lo posible por mantenerlo así”.
“Dado que se trata de un asunto legal que ya ha sido resuelto, no haremos más comentarios por el momento”, declaró la organización San Francisco 49ers respecto a la detención de su CEO, en un breve comunicado.
Los dueños de los 49ers son los septuagenarios padres de Jed, Denise DeBartolo, hija del fundador del imperio, y su esposo, John York, ambos al mando de un conglomerado de sociedades comerciales en el ámbito deportivo, que incluye al Leeds inglés, donde fue entrenador Marcelo Bielsa.
Este episodio vergonzoso ha captado la atención de toda la NFL, pero es solo una anécdota menor en comparación con otros desafíos que han enfrentado los York, la familia de raíces italianas que ocupa el puesto 443 en la lista de las personas más ricas del mundo, según Forbes. En diciembre de 2018, falleció Tony, hermano de Jed, a los 35 años, y aunque las causas de su muerte nunca se esclarecieron, los 49ers establecieron una fundación destinada a ayudar a víctimas de depresión y a prevenir el suicidio. Este desafortunado suceso resalta que, en ciertas ocasiones, el dinero no lo es todo.









