Este esfuerzo forma parte de la iniciativa de finanzas abiertas, o “Open finance”, que sostiene que los usuarios son propietarios de su información financiera y deben tener la capacidad de compartirla conforme a sus preferencias. Al concentrar más datos sobre los usuarios, las entidades financieras podrán presentar ofertas crediticias más ajustadas a las necesidades individuales.
Aunque a principios de 2025 la autoridad monetaria había anunciado su intención de avanzar en esta dirección, implementar el proyecto ha presentado desafíos. Cada actor en el sector financiero posee un acervo de datos que ha logrado acumular con inversión a lo largo del tiempo, lo que ha requerido que el BCRA trabaje en la conciliación de estas posturas.
Como primer paso, el regulador ha optado por habilitar un sistema de apertura de datos tributarios a través de la ARCA. A solicitud del cliente, la información fiscal podrá ser compartida con las entidades del sistema financiero, ampliando así el conocimiento sobre el usuario y optimizando la oferta crediticia. En este contexto, tanto los bancos como las billeteras han acordado el acceso a la información y están colaborando en su implementación.
Pedro Inchauspe, director del BCRA, indicó en un evento organizado por la Cámara de Medios de Pago que las pruebas para estandarizar los procesos de autenticación de la identidad y consentimiento se llevarán a cabo hasta fin de año, con el objetivo de que el sistema esté operando masivamente en 2027.
“El primer caso de uso va a ser con datos de ARCA, con lo cual estamos mucho más cerca del Open Data que del Open Finance. Obviamente, vamos a estar utilizando esa data para el objetivo que nosotros tenemos, que tiene que ver con el crédito”, explicó. Además, mencionó que sobre esta base se incorporarán más servicios y organismos en el futuro.
Inchauspe también destacó que esta iniciativa implica una carga operativa y económica para quienes deban participar, aunque aquellos que no estén obligados lo harán si consideran que hay un modelo de negocio o un servicio atractivo para ofrecer a sus clientes.
La decisión de avanzar en esta iniciativa se alinea con esfuerzos similares que buscan diversificar y personalizar la oferta crediticia para estimular el financiamiento en 2027.
A pesar de que los proyectos de finanzas abiertas han sido implementados durante más de diez años en otras naciones, Inchauspe mencionó que esta experiencia global representa una ventaja para Argentina, ya que los reguladores internacionales están dispuestos a compartir los aprendizajes adquiridos en el proceso.
El modelo de Open Finance se erige como líder en la gestión de información financiera, donde el principio fundamental es que el cliente posee sus datos y puede elegir a qué entidad otorgar acceso, con vistas a diseñar su perfil crediticio.
Un estudio realizado por organizaciones como el FMI, el Banco Mundial y la ONU se refirió a la adopción de las finanzas abiertas y ofreció recomendaciones a los gobiernos para que busquen un balance entre la protección al consumidor y la promoción de la innovación.










