La generación eléctrica también presentó un aumento, alcanzando 11.019 GWh en abril, lo que representa un 6,8% más que en el mismo período del año previo. El precio estacional de la energía se estableció en $86.929 por MWh, marcando un incremento del 36,4% respecto a abril de 2025.
El informe destaca que la temperatura media en el Gran Buenos Aires fue de 19,7 grados, lo que supone un aumento de 1,3 grados en comparación con abril del año pasado y un incremento de 1,8 grados sobre el promedio histórico de 17,9 grados. Este factor climático tuvo un impacto notable en el consumo residencial, que fue el principal motor del aumento generalizado en la demanda.
El crecimiento de la demanda no fue exclusivo de una sola región, ya que todas las áreas del país registraron incrementos interanuales, aunque con diferentes intensidades. El Noreste lideró con un aumento del 17,2%, seguido por el Litoral con un 11%, y tanto las regiones Noroeste como Patagónica, ambas con avances del 10,9%. En el Gran Buenos Aires, que concentra la mayor parte del consumo del sistema, se observó un crecimiento del 6,1%, mientras que Buenos Aires creció un 5,4%. Las regiones Centro y Comahue registraron aumentos del 4,9% y 4,2% respectivamente, mientras que Cuyo experimentó un incremento del 4%.
En cuanto a la composición de la demanda, se observaron diferencias notables entre los segmentos. El consumo residencial representó el 42% del total, siendo el principal impulsor del aumento mensual, mientras que los usuarios no residenciales supusieron un 18%. Los grupos de grandes usuarios tuvieron aportes menores, que variaron entre el 16% y el 2% del total de la demanda.
El informe también revela las tarifas que aplican los usuarios residenciales con subsidios. En abril, un usuario residencial con subsidio cubrió solo el 32% del costo real de la energía, lo que implica un pago de $37.693 por MWh frente a un costo real estimado de $116.062 por MWh. La diferencia, equivalente al 68% del costo total, continuó siendo financiada a través de subsidios estatales. En contraste, quienes no cuentan con subsidios tuvieron que enfrentar un costo de $107.430 por MWh, un 93% del valor real de la energía.
El estudio de RICSA enfatiza que la disparidad de subsidios persiste a pesar de la actual recomposición tarifaria. En este sentido, el precio estacional vigente para abril fue de $86.929 por MWh, un 36% superior al registrado un año antes.
Un tema relevante del mes de abril fue la notable reducción en la generación de energía nuclear. La producción de esta fuente cayó un 51,9% en comparación con el mismo mes del año anterior, de 898 GWh a 432 GWh. Esta caída generó una falta de 466 GWh que tuvo que ser compensada con otras fuentes de generación. Según el informe de RICSA, el sistema se adaptó principalmente aumentando la producción de centrales térmicas, que aportaron 721 GWh adicionales y crecieron un 13,3%, además de la generación hidráulica que sumó 172 GWh y avanzó un 8,8%.
Las importaciones también mostraron un aumento significativo, aunque su participación en la oferta total permanece baja. Estas pasaron de 10 GWh a 165 GWh, representando alrededor del 1,5% de la energía disponible en el mes. Por otra parte, las energías renovables consolidaron su papel en la matriz energética, aportando en conjunto el 39,5% de la generación local. La energía solar, con 426 GWh, fue la tecnología que más creció, registrando un avance interanual del 20,8%, mientras que la energía eólica contribuyó con 1479 GWh, con un crecimiento del 2,3% interanual, superando nuevamente su participación en la potencia instalada.









