En el último mes, los precios de la nafta y el gasoil han aumentado cerca del 19% en la Ciudad de Buenos Aires, donde la mayor competencia entre estaciones de servicio y una carga impositiva más baja ayudan a mantener precios relativamente más bajos. Actualmente, el litro de nafta súper se aproxima a $1912, la nafta premium a $2090, el gasoil a $1960 y el gasoil premium a $2162.
Llenar un tanque de 50 litros de nafta súper en YPF pasó de costar $80.450 a inicios de febrero a $95.600 en CABA.
Desde el comienzo del año, los combustibles han visto un incremento del 22%. Sin embargo, el precio del Brent -referente en el mercado local- se ha disparado un 65% en el mismo lapso, subiendo de US$60 a US$100 el barril.
El deterioro de la infraestructura petrolera y gasífera en los países de Medio Oriente ha llevado a análisis internacionales a concluir que la recuperación de los niveles de producción anteriores al conflicto será un proceso prolongado.
Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de Energía (AIE), indicó que al menos 40 instalaciones energéticas en nueve países de la región han sufrido daños “graves o muy graves” desde el inicio de la guerra con Irán.
Saad al-Kaabi, CEO de QatarEnergy —principal productor mundial de gas natural licuado (GNL)— manifestó que el 17% de sus instalaciones resultó afectado, y que su reparación podría demorarse entre tres y cinco años, según comentó en una entrevista con una agencia de noticias.
El aumento del precio del petróleo en el último mes ha sido impulsado exclusivamente por tensiones geopolíticas. Examinando únicamente los fundamentos del mercado, se observa que la oferta global supera la demanda, lo que llevó a proyecciones a principios de año que ubicaban al Brent en torno a los US$60. A nivel mundial, se producen aproximadamente 105 millones de barriles diarios, de los cuales alrededor del 20% —21 millones de barriles por día— transitan por el estrecho de Ormuz.
Con el cese del conflicto, los precios probablemente no retrocederán a los US$60, aunque se espera que se mantengan por debajo de los US$100 que han estado vigentes en los últimos días.
El mercado de combustibles en el país está dominado por cuatro grandes empresas: YPF, que controla el 55% del despacho, seguida de Shell (19%), Axion (14%) y Puma Energy (5%). Debido al impacto significativo de la petrolera estatal, el resto del sector tiende a esperar sus decisiones antes de ajustar precios. YPF actúa no solo como una empresa, sino también como un termómetro y regulador informal del mercado.
Desde el 1 de marzo, cuando la escalada de tensiones en Medio Oriente provocó un incremento en el precio del crudo, las refinerías han estado vendiendo nafta y gasoil por debajo de sus costos. Según fuentes del sector que solicitaron el anonimato…









