¿Qué significa, desde la psicología, preferir almorzar a solas y no con los compañeros? Algunas personas disfrutan de la compañía, las risas y el intercambio de opiniones; otras prefieren desconectarse del trabajo durante unos minutos y comer lejos de las conversaciones y las voces para recuperar energías. Eso no las vuelve tímidas ni aisladas: pueden valorar la posibilidad de estar consigo mismas o de prestar atención a lo que comen. Los psicólogos consideran que esta elección puede ser un acto de autocuidado: no supone rechazar a los demás, sino reservar un rato para uno mismo.
“Si yo quiero socializar con mis compañeros y establecer relaciones de amistad, ya quedaré con ellos fuera de la oficina. Es más, considero que es muy bueno para la salud mental irse a comer solo o con gente de otro departamento. Aunque sigo pensando que terminarás hablando de trabajo y eso es precisamente lo que tu cerebro no necesita. Además, una cosa es que te guste tu trabajo para poder realizarlo de forma más satisfactoria y con una sonrisa en los labios y otra muy distinta es que te tengan que gustar tus compañeros de trabajo”, explicó Carmen Raya, gerente de proyectos.
Por su parte, la psicóloga especializada en el ámbito laboral Marie Pezé señaló que el almuerzo es importante porque “los empleados suelen tener conversaciones informales sobre los niños, las vacaciones, etc. No compartir estos momentos de convivencia refuerza el sentimiento de soledad”. Sin embargo, también advirtió que las costumbres cambiaron: hoy la hora de la comida no siempre se entiende como un encuentro con otros, sino como un rato para descansar, hacer llamadas o salir a caminar.
¿Qué caracteriza a quienes prefieren almorzar solos en vez de hacerlo con sus compañeros? Mientras algunos disfrutan de conversar durante la comida, otros aprovechan esos minutos para reflexionar sobre sus decisiones y sus planes, escuchar un pódcast u ordenar ideas. Estas son algunas características asociadas, desde la psicología, con quienes priorizan desconectarse antes que compartir ese momento:
Necesidad de recuperación mental: después de muchas interacciones sociales, buscan un rato de calma.
Mayor tendencia a la introversión: suelen recuperar energía estando a solas, mientras que las personas más extrovertidas lo hacen al interactuar con otros.
Independencia: se sienten cómodos tomando decisiones y realizando actividades sin compañía.
Concentración en sus objetivos: pueden usar ese tiempo para leer, organizar ideas o planificar tareas.
Autoconocimiento: identifican qué necesitan para sentirse bien y no se limitan a seguir las expectativas del grupo.










