Nicolás Parreira, asesor financiero y director en un grupo especializado, analizó las distintas opciones y propuso aquellas que considera más convenientes. Para él, el primer paso consiste en definir qué se entiende por corto plazo en cada contexto. “Cuando hablamos de dinero que vamos a necesitar en el corto plazo, lo primero que tenemos que definir es cuándo lo vamos a utilizar”, afirmó.
Si los fondos podrían necesitarse en breve, Parreira sugiere recurrir a cuentas remuneradas o fondos comunes de inversión money market, que ofrecen una adecuada disponibilidad del dinero. No obstante, advirtió que las tasas son variables y que, en el caso de los fondos, el rendimiento no está garantizado. Además, recomendó prestar atención a las condiciones y plazos para el retiro de los fondos.
Para aquellos inversores más cautelosos, el plazo fijo tradicional sigue siendo una alternativa válida, ya que permite conocer de antemano el monto a recibir al vencimiento. Su desventaja radica en el hecho de que los fondos quedan inmovilizados durante el término acordado, usualmente 30 días o más.
Si se cuenta con un horizonte de inversión ligeramente más extendido, es posible analizar letras del Tesoro y fondos comunes de renta fija a corto plazo. Con estos, es importante tener en cuenta que el precio de los instrumentos puede fluctuar. “Si necesitamos vender antes del vencimiento, el resultado puede ser distinto del rendimiento esperado inicialmente”, explicó.
Parreira destacó su preferencia por las cauciones bursátiles, las cuales permiten invertir desde un día hábil, incluyen una tasa pactada desde el inicio y tienen un vencimiento conocido. Estas herramientas funcionan de manera similar a un plazo fijo, pero actualmente suelen ofrecer rendimientos más atractivos.
Hoy en día, es posible encontrar cauciones bursátiles con tasas que rondan el 21% nominal anual, lo que las convierte en una opción muy interesante para quienes buscan rentabilidad con un riesgo moderado y sin extender demasiado los plazos de inversión. Pese a que algunos títulos soberanos de tasas fijas con vencimientos más largos pueden ofrecer mayores rendimientos, Parreira advirtió que esto conlleva riesgos que podrían no ser compatibles con la necesidad de liquidez inmediata.
La estrategia de inversión debe adaptarse al plazo requerido. “No tiene sentido mantener todo el capital disponible inmediatamente si sabemos que una parte se utilizará dentro de 30 o 60 días, pero tampoco conviene inmovilizar fondos que podemos necesitar antes para obtener una tasa ligeramente superior”, señaló Parreira.
Una manera efectiva de organizar los ahorros es distribuyéndolos de acuerdo a las fechas de uso. Por ejemplo, una persona con $1 millón que necesita $300.000 en la próxima semana, $400.000 en 30 días y $300.000 en 60 días podría optar por mantener el primer monto en una cuenta remunerada o un fondo money market. Los $400.000 serían ideales para cauciones con vencimientos coincidentes, mientras que el dinero programado para en 60 días podría ser destinado a instrumentos de renta fija a corto plazo, siempre teniendo en cuenta los riesgos y costos asociados.
El experto considera que combinar diferentes instrumentos no asegura una mayor rentabilidad, pero puede facilitar la administración adecuada de los vencimientos y evitar la venta prematura de activos. En inversiones de breve plazo, una diferencia de unos pocos puntos en la tasa anual puede significar una ganancia marginal y no justificar el riesgo.
“El objetivo es que cada inversión venza cuando necesitamos utilizar el capital”, enfatizó. Antes de decidir dónde invertir, Parreira recalca la importancia de entender qué tasa se está comparando. “El primer error es comparar tasas sin considerar que pueden estar expresadas de manera diferente”, advirtió.
Explicó que la Tasa Nominal Anual (TNA), la Tasa Efectiva Mensual (TEM) y la Tasa Interna de Retorno (TIR) no son conceptos equivalentes. Por lo tanto, recomendó ajustar todas las alternativas al mismo período para hacer comparaciones justas. Por ejemplo, una caución podría ofrecer alrededor de un 21% nominal anual, mientras que una letra a tasa fija podría parecer más atractiva al mostrar un 26% anual, pero también presenta riesgos que una caución a corto plazo no implica.
También existen títulos con mecanismos de ajuste diversos. Los bonos ajustados por CER están diseñados para acompañar la inflación y proporcionar un rendimiento real, mientras que los títulos duales combinan remuneración vinculada a tasas fijas o variables, dependiendo de las condiciones de cada emisión. Estos instrumentos requieren que se evalúe si el plazo y las fluctuaciones de precio son coherentes con la meta de inversión.
Asimismo, es crucial analizar la liquidez real de cada alternativa. Mientras que un fondo money market puede ofrecer rescate inmediato bajo ciertas condiciones, una caución requiere esperar hasta su vencimiento y un bono o letra necesita ser vendido en el mercado si se necesita recuperar el dinero antes de lo previsto.
Finalmente, es recomendable calcular el rendimiento neto considerando comisiones, gastos e impuestos aplicables, así como la inflación esperada en el período. Una inversión puede generar intereses en pesos, pero perder poder adquisitivo si los precios aumentan más rápido.
El mayor error es optar por la opción que parece tener la tasa más alta sin entender lo que conlleva esa rentabilidad. Una inversión puede parecer tentadora en términos de rendimiento anual, pero no ser la más adecuada si el dinero se va a utilizar antes de su vencimiento o si existe el riesgo de sufrir pérdidas al venderla anticipadamente.
Es igualmente importante no confundir la disponibilidad del dinero con la capacidad de vender un activo en cualquier momento a un precio esperado. Que un título sea negociable en el mercado no garantiza la recuperación inmediata del capital. Del mismo modo, los fondos con rescate inmediato tienen horarios y condiciones que deben revisarse antes de realizar cualquier inversión.
“El error más frecuente es elegir la tasa más alta sin preguntarse qué riesgo estamos asumiendo, cuándo podremos recuperar el dinero y cuánto vamos a ganar efectivamente después de todos los costos”, concluyó.










