La aerolínea se encuentra en una situación financiera complicada, con deudas y reclamos que superan los 4.000 millones de pesos, cifra que podría elevarse a 4.600 millones al incluir intereses y costos relacionados con varios embargos.
Entre estos compromisos se incluyen deudas con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), Intercargo, proveedores de combustible, arrendadores de aeronaves y talleres de mantenimiento, además de solicitudes laborales y reembolsos por parte de pasajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones.
En la actualidad, Flybondi cuenta con solo tres aeronaves en Argentina sin actividad comercial y ha devuelto otras diez a sus arrendadores.
La presentación judicial refleja antecedentes de un conflicto entre los principales accionistas que se hizo evidente en agosto del presente año. Por un lado está el fondo COC Global, que ingresó a la compañía en mayo de 2025 tras invertir más de 70 millones de dólares; por el otro, Cartesian Capital Group, accionista histórico que tiene representación en el directorio.
El deterioro operativo se manifiesta en los datos del mercado. Según la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Flybondi transportó 254.533 pasajeros en vuelos de cabotaje durante agosto de 2025, lo que representó una participación del 17% en el mercado doméstico argentino. Un año después, en agosto de 2026, la compañía solo pudo movilizar 1.865 pasajeros, equivalente al 0,1% del mercado, lo que refleja una caída de más de 252.000 pasajeros en términos interanuales y evidencia la magnitud de la disminución experimentada por la primera aerolínea de bajo costo del país.










