El bitcoin (BTC) se encuentra actualmente cotizando a US$85.536 (ARS $140.280.183), de acuerdo con la información de la billetera virtual Lemon. Este valor refleja un incremento del 2,27% en las últimas 24 horas y un ascenso del 0,69% respecto a la semana pasada. La capitalización de mercado de esta criptomoneda es de US$1.715.693.433.133. En el caso de Ethereum (ETH), que ocupa el segundo lugar en capitalización, su cotización es de US$2.722,21 (ARS $4.464.432), con un cambio diario del 1,17%. Entre las altcoins más prominentes, BNB (de Binance) se sitúa en US$776,84 (ARS $1.274.013); Cardano (ADA) a US$0,25 (ARS $409,62); y Solana (SOL) a US$120,43 (ARS $197.511), con variaciones en las últimas 24 horas de 0,99%, 0,07% y 1,8%, respectivamente. El mercado total de criptomonedas alcanza un valor de US$2.781.280.369.371, lo que representa un aumento del 1,11% en el último día. El volumen de operaciones en 24 horas es de US$101.711.916.133. Otras criptomonedas incluyen Avalanche (AVAX) a US$11,01 (ARS $18.055), Ripple (XRP) a US$1,51 (ARS $2.472,88), Polkadot (DOT) a US$1,20 (ARS $1.970,01), TRON (TRX) a US$0,34 (ARS $550,22), Litecoin (LTC) a US$68,89 (ARS $112.971), Chainlink (LINK) a US$14,45 (ARS $23.697) y NEAR Protocol (NEAR) a US$4,88 (ARS $8.005,03). Las criptomonedas son activos digitales que operan en redes descentralizadas basadas en tecnología blockchain, lo que permite el registro de transacciones sin necesidad de intermediarios. Especialistas del sector señalan que una criptomoneda se define como un código o contrato inteligente que representa valor dentro de una red distribuida, utilizándose para pagos, ahorro, inversión o aplicaciones descentralizadas. Bitcoin fue pionera en este ámbito, estableciendo un modelo de oferta limitada con un máximo de 21 millones de unidades, lo que ayuda a explicar su apreciación en el mercado. A lo largo del tiempo, ha comenzado a ser percibida como un “oro digital” y un refugio para algunos inversores. Dentro de este ecosistema, también se encuentran las stablecoins, monedas digitales diseñadas para mitigar la volatilidad al estar ligadas a un activo estable, como el dólar. Ejemplos como USDT y USDC permiten realizar transferencias rápidas, pagos internacionales y proporcionan una defensa ante la inflación, capturando una porción creciente de la actividad global. En Estados Unidos, se estima que 161 millones de personas poseen stablecoins, según información relevante. Argentina ha introducido una stablecoin vinculada 1:1 al peso argentino (wARS), facilitando pagos y transacciones 24/7 a través de redes como Ethereum, Base o World Chain. Esta digitalización del peso argentino posibilita operaciones instantáneas sin la necesidad de bancarizar las transacciones. El mercado de criptomonedas se encuentra en una fase de mayor adopción y profesionalización, aunque también enfrenta ajustaciones y correcciones. Las retiradas netas de fondos institucionales, sobre todo de los ETF de bitcoin en Estados Unidos, así como la volatilidad en los mercados de derivados, generan movimientos bruscos en los activos principales. Simultáneamente, el entorno macroeconómico global afecta el apetito por el riesgo y la migración hacia activos tradicionales, lo que desencadena jornadas de alta volatilidad y volumen. Este comportamiento es típico de un mercado que oscila entre ciclos de expansión e incertidumbre mientras busca consolidarse en el sistema financiero internacional.









