La senadora nacional de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, asistió al Coloquio de IDEA con una importante custodia, lo que incluso dificultó el movimiento de los organizadores en su propio evento. Fabián Kon, presidente del Coloquio, tuvo que identificarse ante un agente de seguridad para poder ingresar, asegurando: “Soy el organizador”. En su aparición durante la conferencia de prensa, Bullrich emitió señales claras: pidió “velocidad” para que las mejoras económicas impacten en las familias y cuestionó la estrategia del gobierno en relación con la Ley de Tierras. La exministra de Seguridad evitó presentar sus declaraciones como discrepancias con el presidente Javier Milei, prefería abordarlas desde otra perspectiva. Aseguró que busca representar las inquietudes de ciudadanos, empresas, trabajadores, estudiantes, pymes y comercios. “No lo miraría en contradicción con, sino en relación con la sociedad. Esa es la manera en que me ubico, en que me paro”, indicó. Sin embargo, su diagnóstico económico incluyó una exigencia concreta, señalando que tras tres años de gestión es fundamental que los cambios implementados empiecen a reflejarse “en cada familia”. Bullrich resumió su planteo con una reiteración deliberada: “Velocidad, velocidad en los cambios”. El objetivo es que las reformas que considera esenciales generen rápidamente un futuro favorable para las empresas y, en consecuencia, contribuyan a “una economía familiar mucho más amable”. Durante IDEA, donde se debatió sobre una economía que avanza a distintas velocidades, Bullrich brindó su visión sobre esta disparidad: “No podemos tener la industria caída, la construcción caída, y el comercio caído, mientras que algunos sectores del país, como hidrocarburos, pesca, agro y minería, crecen a tasas elevadas”. Añadió que “tenemos que compatibilizar”. Para Bullrich, una forma de reducir esa distancia es conectar la industria con los sectores que impulsan actualmente la actividad y las exportaciones. Habló sobre la necesidad de desarrollar cadenas de valor y facilitar que las empresas locales se conviertan en proveedoras de grandes proyectos. También demandó una disminución del “costo argentino” para equiparar las condiciones de competencia con Brasil y Chile. Ilustró que si un producto brasileño resulta “un 30% más barato” que uno argentino, debido a costos e impuestos, las empresas nacionales comienzan con una desventaja. La senadora anticipó que en unos 15 días se llevarán a cabo reuniones con empresas asociadas a proyectos del RIGI para promover la incorporación de proveedores locales. Según Bullrich, el reto es que el crecimiento en las actividades exportadoras también beneficie a la industria, la construcción y, finalmente, al consumo familiar. Fue cauta al ser consultada sobre si Argentina enfrenta una recesión; no la descartó, pero tampoco lo afirmó rotundamente. “Hay que revisar números, verificar qué sucede en los últimos trimestres, si son recesivos o no. Aún no contamos con los datos”, contestó. “Prefiero no opinar sobre un tema que todavía no está claro”. Afirmó que los cambios estructurales requieren tiempo y comparó la situación con otros países, citando ejemplos de Portugal, Grecia, Irlanda e Israel, que necesitaron años para recuperarse de crisis profundas. “La paciencia es importante”, reconoció. Durante la conferencia, trazó una combinación peculiar: paciencia para madurar las transformaciones y velocidad para que los resultados impacten en la economía cotidiana. En relación a la Ley de Tierras, Bullrich aclaró que, a su juicio, la Corte Suprema no se pronunció sobre el fondo del asunto, sino sobre la viabilidad de que un particular solicite una cautelar. Por ende, sostuvo que el debate sobre la constitucionalidad del segmento referente a tierras en el DNU sigue vigente. Cuestionó la conveniencia de avanzar con el proceso legislativo mientras el decreto continúa en discusión judicial. Explicó que enviar una ley al Congreso que no sea eventualmente aprobada podría debilitar el instrumento ya en manos del Poder Ejecutivo. “Estas cuestiones deben ser reflexionadas cuidadosamente. ¿Para qué enviar una ley si aún estamos en la Justicia respecto a la constitucionalidad de ese capítulo de la Ley de Tierras?”, inquirió. Bullrich llevó el argumento más allá del ámbito jurídico, enfatizando que el país necesita evitar la dinámica de avanzar y retroceder, y abogó por “el principio de la continuidad de los actos”. “Intentar no desmantelar lo que realizó el gobierno anterior”, afirmó. Su discurso no busca desandar las reformas que considera beneficiosas, sino salvaguardar la forma en que se consolidan. La conferencia también dejó planteada una interrogante política en el ambiente del Coloquio: cuál será el rol de Bullrich en 2027. Al ser abordada sobre una posible candidatura a la presidencia, eludió hacer proyecciones y recordó que ha sido recientemente elegida senadora por un período de seis años. También mencionó que “lo importante” es que el proyecto actual continúe, aunque admitió que tanto las alianzas como las futuras opciones electorales “aún están en evaluación”.









