El ataque proviene de aquellos que han utilizado el medio de comunicación para lanzar una serie de ataques a la jueza, incluyendo imágenes y un perfil personal que resalta su postura crítica hacia reformas penales. El Código Penal contempla situaciones de alta vulnerabilidad, abordando la culpabilidad considerando el contexto delictivo, y subrayando que existen atenuantes que deben ser evaluados antes de dictar una pena.
La jueza enfatiza la necesidad de que la sociedad reflexione sobre cómo responder al comportamiento de un adolescente que comete un delito. Invita a cuestionarnos qué hacemos cuando un niño o adolescente, que no alcanza la edad mínima de responsabilidad penal, incurre en una infracción.
Sancionar a estos jóvenes por la falta de respuesta del entorno adulto implica una irresponsabilidad de nuestra parte como sociedad. La jueza podría profundizar en su experiencia personal al tratar con el niño de 14 años, invitando a imaginarse en su lugar. Consideremos el contexto en el que se encuentra este menor: su físico debilitado, el hambre que enfrenta, la marginalidad, el abandono estatal, la proximidad de las drogas, y el ambiente en el que ha sido criado.
La mirada despreciativa hacia él y la dolorosa anticipación de una vida marcada por decisiones ajenas, reflejadas en los discursos de figuras como Espert, aquellos que claman ‘cárcel o bala’.









