“Quiero disculparme con los aficionados, con los millones de personas que creyeron en nuestro sueño de ganar la Libertadores. Estoy desconsolado”, expresó el atacante de 32 años. El mensaje fue publicado dos días después de la eliminación y revela el impacto personal que tuvo una jugada que alteró el resultado de la serie.
El penal se otorgó en el undécimo minuto de adición, mientras Corinthians perdía 1-0 ante Estudiantes. El gol de Alexis Castro había puesto al equipo argentino al frente con un marcador global de 2-1. Luego de revisar la jugada con videoarbitraje, el árbitro venezolano Jesús Valenzuela sancionó una mano de Leandro González Pírez dentro del área.
Esa oportunidad tenía el potencial de igualar la llave y forzar una tanda de penales. Depay asumió el balón y se enfrentó al arquero uruguayo Fernando Muslera, pero su remate de derecha se fue por encima del travesaño. El partido culminó con la clasificación del equipo argentino a las semifinales.
En su mensaje, el delantero detalló que tenía plena confianza en su manera de ejecutar el penal. “Tenía plena confianza en cómo debía golpear el balón, como lo he hecho muchas veces en mi carrera, pero el resultado fue doloroso”, relató.
Además, situó su error en un contexto más extenso, reconociendo que su rendimiento durante la temporada no cumplió con sus expectativas. Afirmó que había renovado su contrato con el club a pesar de tener conocimiento de las dificultades por venir. “Renové mi contrato con plena consciencia y sabía que las cosas no serían fáciles, ya que mi año ha sido malo hasta ahora”, añadió.
La carta también mencionó su llegada a Brasil y la conexión que logró establecer con la afición. “La razón por la que me uní a este hermoso club siempre fue para demostrar mi talento, disciplina y ética de trabajo. Dos años después, hemos construido grandes recuerdos, pero eso ya pasó”, indicó.
El mensaje del neerlandés surge en un contexto de creciente tensión en Parque Sao Jorge. Tras la eliminación, aparecieron pintadas en contra del jugador y hubo un aumento de las críticas sobre su rendimiento. El penal fallado generó repercusiones que van más allá de lo deportivo, especialmente dado el peso de su reciente contrato, que se extiende hasta 2028 e involucra un total de 27,7 millones de dólares en salario, comisiones y derechos de imagen.
Este compromiso financiero posiciona a Depay como una de las principales inversiones en el fútbol sudamericano. La continuidad del delantero europeo, quien llegó con la intención de competir en torneos internacionales, es ahora objeto de escrutinio tras una eliminación que frenó su aspiración de llegar a las semifinales.
El jugador abordó las críticas directamente y afirmó que no tiene intención de evadir el conflicto. “Entiendo y acepto todas las críticas y emociones que conlleva este momento, pero jamás me rendiré en mi intento de hacer historia en este club y llevar al Corinthians junto al equipo y la afición donde pertenece”, enfatizó. También estableció una exigencia tanto para sí mismo como para el plantel: “Es hora de trabajar más duro o irse a casa, porque no soy de los que se esconden tras excusas”. Más adelante, agregó: “Las cosas no serán fáciles, pero quienes me conocen saben que soy un luchador”.
En la conclusión de su publicación, Depay reiteró su deseo de alcanzar metas con Corinthians. “Me quedo en el campo de batalla porque el sueño que todos compartimos no ha muerto, al menos no en mi corazón”, compartió el delantero, quien recibió el apoyo de Neymar, que comentó: “Mantente fuerte, hermano”.
Finalmente, dirigió un mensaje a aquellos que celebraron la caída de su equipo: “Y para aquellos que encuentran alegría en nuestro dolor, recuerden que eso no cambia nada del camino que estamos recorriendo. La vida nos enseñará una lección a cada uno a su debido tiempo”.
Mientras Corinthians asimila la eliminación, Estudiantes de La Plata avanza a las semifinales de la Copa Libertadores por primera vez en 17 años. El equipo argentino se enfrentará a Flamengo, que ganó su serie ante Independiente del Valle. Su camino hacia la final única, programada en Montevideo, comenzará el próximo 13 de octubre.









