Este tipo de acero desarrolla una capa superficial de oxidación que actúa como protección. La pátina, cuyas tonalidades oscilan entre el naranja, marrón y rojizo a lo largo del tiempo y con la exposición ambiental, no solo proporciona un acabado único, sino que también resguarda al material de la corrosión.
A diferencia del óxido que afecta al acero convencional, la pátina del acero corten actúa como una barrera protectora, siempre que se emplee en condiciones adecuadas. Esta cualidad lo ha llevado a popularizarse en fachadas, portones, revestimientos exteriores y elementos decorativos.
Su apariencia cambiante y natural es uno de los principales factores que atrae a arquitectos y diseñadores para su inclusión en proyectos innovadores.
Además de su atractivo estético, el acero corten posee características técnicas que lo convierten en una opción ideal para exteriores.
Así, se establece como la alternativa que revoluciona las entradas de los hogares y establece tendencia en la arquitectura de 2026.









