Bahía Blanca busca establecerse como un importante polo de inteligencia artificial mediante la colaboración entre sus sectores científico, industrial y tecnológico, un eje fundamental del reciente Summit BahIA llevado a cabo en la Universidad Nacional del Sur (UNS). Este evento reunió en su Aula Magna a investigadores, empresas, expertos, estudiantes y representantes del sector público para abordar la conversión del conocimiento en soluciones prácticas dirigidas a la industria, el agro, el puerto y las pequeñas y medianas empresas. Según datos a los que se tuvo acceso, uno de los puntos clave discutidos fue la singularidad de Bahía Blanca en su capacidad para impulsar el desarrollo y la implementación de la inteligencia artificial. Esto se debe a su red productiva, su infraestructura energética y portuaria, su ecosistema tecnológico y las capacidades científicas asociadas con la UNS y el sistema vinculado al CONICET. Durante el encuentro, el ámbito académico contribuyó con su conocimiento y capacidad de investigación, mientras que las empresas compartieron desafíos concretos y experiencias de implementación. El sector público, por su parte, abordó aspectos relacionados con los servicios urbanos y la transformación digital. El programa incluyó experiencias sobre recursos humanos, reconocimiento facial, analítica de video urbano, gestión de espacios públicos y desarrollos originados en el tejido tecnológico local. Además, se presentaron aplicaciones de inteligencia artificial para el agro y la industria agroalimentaria del sur, junto con casos de Globant y de Forja AI. En relación al sector industrial de Bahía Blanca, UNIPAR mostró su experiencia en la integración de inteligencia artificial en su planta, y Profertil expuso aplicaciones de machine learning para el monitoreo de activos. Un punto destacado del encuentro fue la fusión de conocimiento y producción que caracteriza a la ciudad, que cuenta con una robusta estructura industrial, infraestructura energética, un puerto clave en la red logística y un ecosistema tecnológico en expansión. Añadiendo a este contexto, existe una comunidad científica y universitaria con la capacidad de investigar, formar profesionales y generar conocimiento, donde la UNS y el CONICET juegan un rol crucial para vincular la investigación con las necesidades del sector productivo. Durante los debates se abordó también el impacto de la inteligencia artificial en el trabajo, con participación de investigadores y docentes en temas de educación, investigación, transferencia tecnológica y gobernanza de datos. Otro reto que se discutió en el Summit fue el riesgo de que la adopción de la inteligencia artificial se limite a grandes empresas. Para las PyMEs, hubo un bloque específico que incluyó una encuesta nacional sobre el uso de IA, experiencias sobre visión artificial en control de calidad y análisis sobre las capacidades organizacionales necesarias para avanzar en su transformación tecnológica. En este segmento, se destacó que las PyMEs enfrentan obstáculos, como la identificación de problemas reales, la disponibilidad de datos, el acceso a profesionales capacitados y la conversión de herramientas tecnológicas en mejoras económicamente viables. El encuentro también planteó la ciudad como una plataforma de innovación, incorporando la participación de expertos en transformación digital y representantes de Bahía HUB y del Consorcio de Gestión del Puerto. A esta discusión se sumó un bloque dedicado a la infraestructura digital y el potencial de Bahía Blanca para desarrollarse como un hub tecnológico, apoyándose en la concentración de industrias, energía, puerto, universidades, investigadores y empresas tecnológicas. Los debates incluyeron temas sobre los sesgos de la inteligencia artificial, su impacto en el empleo, la gobernanza de datos y el orden institucional, todos desafíos asociados con la expansión de estas tecnologías. En este contexto, se propuso avanzar hacia un Nodo IA del Sur, con la UNS y el CONICET como componentes centrales en el enlace entre interrogantes científicas y problemáticas productivas. Luego de las dos jornadas, el siguiente desafío será transformar el intercambio entre científicos, docentes, estudiantes, empresas, industriales, expertos y funcionarios en proyectos concretos, transferencia tecnológica, nuevas empresas, aplicaciones industriales y conocimiento generado en el sur del país.









