Este cambio se dio después de que renovara una vivienda de 60 metros cuadrados en las cercanías de Brest. En 2021, vendió esa propiedad por 112.000 euros, una suma mayor a la que había invertido inicialmente. Con parte del dinero obtenido, compró un motorhome usado y dio inicio a su nueva vida nómada.
En abril de 2022, dejó la casa de sus padres y comenzó su travesía. El motorhome se convirtió en su hogar y oficina, ofreciéndole el espacio necesario para trabajar, descansar y almacenar sus pertenencias.
En los primeros meses de su aventura, recorrió diversas ubicaciones, hallando en este estilo de vida una forma eficaz de equilibrar trabajo, viajes y ahorro monetario cada mes. Ronan comentó que la vida sedentaria no se adaptaba a sus preferencias: “No me gusta quedarme en el mismo sitio durante varios meses. Siempre necesito que me sorprendan los lugares que me rodean”.
Después de reformar su casa y venderla, recordó haber recuperado la inversión al obtener 112.000 euros por la vivienda. Con parte de ese monto, adquirió un motorhome usado de 2005, que tiene 14 metros cuadrados y alrededor de 120.000 kilómetros en su odómetro. Este vehículo le costó aproximadamente 22.000 euros, y posteriormente invirtió otros 800 euros en modificaciones, como muebles a medida que optimizan el espacio e incorporaron un pequeño escritorio retráctil.
Desde abril de 2022, él ha estado utilizando el motorhome como su residencia y lugar de trabajo mientras explora países como Francia, España, Portugal e Italia. Gracias a su labor como desarrollador web freelance, ha podido trabajar de manera remota y disfrutar de sus ratos libres para descubrir nuevos lugares: “Conducía sin rumbo, y en cuanto veía un lugar bonito, paraba a quedarme unos días”, relató.
Además, este nuevo modo de vida le permitió disminuir significativamente los gastos vinculados a una vivienda convencional. Para abastecerse de electricidad, utiliza cinco baterías solares recargables y acude a campings cuando requiere agua o energía, especialmente en los meses más fríos.
Sus principales gastos incluyen gasolina, alimentación, campings ocasionales y gas. El consumo de combustible representa aproximadamente 200 euros al mes, mientras que las tarifas de los campings oscilan entre 5 y 20 euros diarios.
El cambio en su estilo de vida ha impactado positivamente en su capacidad de ahorro. Ronan genera entre 1.600 y 1.800 euros netos mensuales por su trabajo, logrando ahorrar entre 300 y 400 euros cada mes. Anteriormente, los gastos de agua, gas, electricidad y el impuesto inmobiliario le dejaban poco margen: “La otra razón es que ahora vivo de forma más austera que antes”, explicó.
El precio de un motorhome puede variar considerablemente según su tamaño, equipamiento y si es nuevo o usado. En recientes publicaciones, se pueden encontrar opciones desde 3.500.000 pesos, como una pequeña unidad de 2,5 metros de largo, hasta modelos más grandes y equipados. Entre las alternativas, se menciona una casa rodante Brandsen de 3,50 metros, homologada y 0 kilómetros, a poco más de 8.000.000 pesos. Otra opción más sofisticada es una unidad de 4 metros, que cuenta con heladera, ducha e inodoro, con un precio cercano a los 12.000.000 millones. Sin embargo, las ofertas más asequibles suelen corresponder a trailers que requieren ser enganchados a la parte trasera de un auto o camioneta.
Para aquellos interesados en vehículos autopropulsados, los costos son significativamente mayores, con motorhomes basados en modelos de Mercedes-Benz Sprinter desde aproximadamente US$75.000, mientras que algunas versiones nuevas y equipadas superan los US$100.000.










