Este crecimiento fue impulsado por cinco sectores que superaron la media general: la refinación de petróleo (86,7%), las industrias metálicas básicas (68,7%), las sustancias y productos químicos (67,0%), el papel y cartón (66,2%) y los alimentos y bebidas (64,4%).
El sector de las industrias metálicas básicas destacó con un notable aumento del 8,2% en la producción de acero crudo en relación al año anterior. A su vez, la industria alimentaria mejoró su utilización de capacidad de planta, beneficiándose de un incremento sostenido en la molienda de oleaginosas para producir aceites de soja y girasol.
No obstante, la mayoría de las actividades manufactureras siguieron operando con altos niveles de capacidad ociosa. Los sectores más afectados fueron los productos de caucho y plástico (41,0%), la metalmecánica, excluyendo la industria automotriz (41,5%), y el propio sector automotriz (45,5%).
El descenso en la metalmecánica se debe a caídas significativas en la actividad de dos rubros cruciales. La fabricación de maquinaria agropecuaria experimentó una disminución interanual del 27,9%, mientras que la producción de aparatos de uso doméstico se desplomó un 22,9% en comparación con junio de 2025.
El sector automotriz también mostró un retroceso notable, con una pérdida de más de seis puntos porcentuales respecto al 52,0% de utilización de planta que tenía un año atrás. El organismo estadístico indicó que esta baja se debe a la reducción en la cantidad de unidades producidas por las terminales locales durante el periodo analizado.









