Este resultado representa un incremento respecto al 1,9% que se había registrado en junio, lo que interrumpe el proceso de desinflación que el Gobierno esperaba continuar en la segunda mitad del año.
“El dato vuelve a confirmar que el proceso de desinflación será lento y sinuoso. La estacionalidad juega un papel importante en la dinámica mensual de los precios y julio lo volvió a demostrar”, afirmó un economista jefe de EcoAnalytics.
En lo que va del año 2026, los precios han acumulado una suba del 19,3%. En cuanto a la inflación núcleo, se mantuvo por debajo del 2%, con una variación del 1,8%, seguida por los precios regulados, que aumentaron en un 2,1%, y los estacionales, cuya suba fue del 4,5%.
En las distintas regiones, la inflación tuvo un mayor impacto en el Gran Buenos Aires (GBA) con un 2,3%, mientras que en la región de Cuyo se mantuvo igual que en junio, en un 1,9%.
El aumento del IPC estuvo impulsado principalmente por el rubro de Recreación y Cultura, que presentó un incremento del 5% debido a un alza en paquetes turísticos y servicios culturales. Asimismo, los rubros de Restaurantes y hoteles también registraron un aumento del 2,8%.
Por otro lado, se observó una contención en los rubros de Bebidas alcohólicas y tabaco, que subieron un 1,5%, y Prendas de vestir y calzado, que registraron una baja del 1,3%.
Este último dato interrumpe la tendencia a la baja en la inflación que se había observado desde marzo, lo que también se traduce en una aceleración en el ritmo inflacionario.
Las proyecciones de diversas consultoras ya habían anticipado un resultado desfavorable para el Gobierno, desafiando la promesa hecha por el presidente Javier Milei de que el índice inflacionario comenzaría en cero en agosto. Incluso, las estimaciones más optimistas sugieren que este objetivo no se alcanzaría hasta bien entrado 2027.
“El mercado continúa descontando un sendero de desinflación. Los precios relativos entre instrumentos a tasa fija e instrumentos CER siguen reflejando una inflación implícita descendente en los próximos trimestres, sin que el dato de julio haya modificado de forma material esa estructura. En otras palabras, la compresión esperada en los breakevens se mantiene, y la curva sigue arbitrada bajo el supuesto de una convergencia gradual de la nominalidad”, explicó un especialista en gestión de activos.









