El incidente se produjo cuando la joven estaba en el baño. Según su testimonio, el dispositivo no estaba conectado a la corriente ni mostraba problemas evidentes de temperatura. Las investigaciones están en curso para determinar el origen del fuego.
La estudiante, identificada como Abril, explicó que escuchó ruidos extraños provenientes de su departamento y, en un primer momento, sospechó de una posible entrada de ladrones. Al salir para investigar, se encontró con su cama en llamas y el fuego propagándose rápidamente.
Ante el alarmante panorama, tomó a su gato y evacuó el lugar. Un grupo de vecinos le brindó ayuda mientras esperaban la llegada de los bomberos e incluso intentaron sofocar el incendio con agua. Sin embargo, las llamas causaron daños significativos en la vivienda.
“No te puede explotar un celular así”, exclamó la joven en una entrevista posterior. Abril afirmó que el iPhone 14 Pro había sido adquirido en marzo del año anterior y que nunca había cambiado la batería.
“Estaba original, con la batería original, nunca la cambié. Tenía un 83% de capacidad de batería, no se sobrecalentaba y no estaba cargando”, agregó.
En la actualidad, la estudiante de Derecho se encuentra alojada en la casa de su jefa mientras busca un nuevo lugar donde vivir. Tras lo sucedido, ha reflexionado sobre lo que podría haber ocurrido si el supuesto defecto del teléfono se hubiera manifestado mientras lo utilizaba.
“Uno empieza con las hipótesis y piensa: ¿qué pasaba si lo tenía en la mano? ¿O si lo llevaba al baño para escuchar música?”, manifestó.
Hasta el momento, no se ha determinado oficialmente que la batería del teléfono sea la causa del incendio. Las pericias deberán clarificar el punto de inicio del fuego y evaluar si existe una conexión entre el incidente denunciado por Abril y los daños sufridos en su departamento.
La joven, quien ha sufrido pérdidas materiales significativas, está considerando iniciar acciones legales contra el fabricante del dispositivo.









