Los activos financieros locales cerraron el balance semanal con un comportamiento dispar, logrando resistir de manera parcial una severa oleada de volatilidad proveniente de los mercados internacionales. Mientras que el mercado accionario porteño consolidó un saldo a favor en el acumulado de las últimas cinco ruedas, los títulos de la deuda soberana en dólares sufrieron un desarme de posiciones que impulsó el indicador de riesgo de JP Morgan hacia su nivel más elevado de las últimas semanas.
El principal amortiguador para las cotizaciones locales fue la decisión de la agencia Moody’s, que completó el ciclo de mejoras de calificación crediticia para la Argentina ya iniciado por sus competidoras. Este respaldo institucional blindó la tendencia alcista de los papeles privados frente a un adverso escenario global signado por el recrudecimiento de los conflictos bélicos en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, la inestabilidad en los precios del crudo y el reciente anuncio arancelario de Donald Trump, quien incrementó los gravámenes comerciales del 10% al 12,5% afectando las perspectivas de crecimiento global.
Los números clave del cierre de la semana
- Desempeño del S&P Merval: Tras haber computado un salto previo del 5,5% en moneda local y del 6,7% en divisa extranjera, el índice de la Bolsa porteña recortó ganancias en la última jornada hábil cediendo un 1,8% en pesos y un 3% en dólares. No obstante, el saldo neto de la semana arrojó un avance del 3,7% en pesos y del 2,7% medido en dólares.
- Evolución del Riesgo País: La aversión al riesgo global golpeó las paridades de los bonos soberanos dolarizados (Bonares y Globales). Las ventas de carteras emergentes deprimieron los precios de los títulos de deuda, empujando la prima de riesgo argentina hasta los 440 puntos básicos, lo que representa un incremento superior a las 20 unidades respecto al cierre del período previo.
- Frente macroeconómico local: Las mesas de dinero operaron además en un contexto de publicación de indicadores clave sobre la evolución de los salarios reales, contracción en los niveles de actividad industrial y saldos récord en la balanza comercial del semestre.
- Estrategia cambiaria y monetaria: La plaza financiera convivió con presiones remanentes sobre las cotizaciones, llevando al dólar oficial mayorista a marcar máximos históricos nominales. Para contener la liquidez, el Tesoro Nacional ejecutó una nueva licitación de deuda vinculada al tipo de cambio (Dollar-Linked), mientras el Banco Central (BCRA) logró estirar su racha compradora ininterrumpida de divisas en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC).









