La calma en el entorno oficial se ha consolidado, al punto de que la reunión reciente de la “mesa política” no requirió una nueva fotografía para el recuerdo. “¿Para qué otra imagen si es igual a la de la semana pasada?”, comentó uno de los asistentes al encuentro, presidido nuevamente por la hermana presidencial y el nuevo jefe de Gabinete, Diego César Santilli, quien ha cultivado un trato amable con los ministros y con el asesor presidencial Santiago Caputo.
Después de la salida de Adorni, surgieron comentarios sobre las apariciones del viceministro de Justicia, Santiago Viola, disfrutando de la transmisión del Mundial de fútbol, y del banquero libertario Juan Nápoli, presidente del Banco de Valores, en una fotografía que lo mostraba junto a Martín Insaurralde, fumando un puro durante un partido, rodeados de personalidades del ámbito inmobiliario, nocturno y del fútbol. “La cosa sana”, diría Cristian Ritondo. A propósito, ¿qué habrán conversado esta semana Santilli y Cristian Ritondo, mientras cenaban milanesas en Casa Palanti, en Palermo?
Además de las críticas hacia Viola y Nápoli, comenzaron a escucharse descontentos respecto al desempeño del nuevo vocero presidencial. Las inquietudes sobre Adrián Ravier, quien es oriundo de La Pampa, surgen del hecho de que sus declaraciones no parecen generar impacto. “Atiende a los periodistas, realiza las conferencias de prensa puntualmente, pero no es capaz de mover a nadie”, indicó un funcionario que esperaba con entusiasmo la salida de Adorni.
A pesar del respaldo total del Presidente hacia Ravier, quien tiene conocimientos en economía y entiende bien las posiciones del mandatario en ese ámbito, quienes interactúan con Karina Milei observan con desaprobación que su hermano no genera el eco deseado. “Eso sí, Ravier está trabajando duro…”, admitió el mismo funcionario que considera que el nuevo vocero se esfuerza, a diferencia de su predecesor.
Asimismo, la salida de Adorni ha modificado la relación con la actual senadora Patricia Bullrich. Karina Milei ha mantenido diálogo con ella (incluso la visitó en su hogar para su reciente cumpleaños), aunque la confianza entre ambos lados ya no es la misma, especialmente después de que Bullrich señalará una “omisión ética” en la renuncia del anterior funcionario y le exigiera que presentara su Declaración Jurada, algo que la influyente dirigente cumplió con antelación.
Esto ha llevado a un debate interno en el espacio libertario sobre quién podría ser el compañero de fórmula de Javier Milei en su búsqueda de reelección el próximo año. En el círculo más cercano a los hermanos Milei se considera crucial elegir a alguien de confianza, para evitar repetir la experiencia con Victoria Villarruel. Un militante mileísta reflexionaba recientemente: “salvo Mauricio Macri con Gabriela Michetti, todos los presidentes de la democracia han enfrentado problemas con sus vices”.
Los nombres en discusión son limitados. Martín Menem se presenta como un dirigente con aspiraciones, aunque debería primero asumir la gobernación de su provincia, La Rioja, donde La Libertad Avanza confía en vencer al peronismo, tras la gestión de Ricardo Quintela, gobernador que emitió cuasimonedas en dos ocasiones. Sin embargo, según algunas encuestas circulando en la Casa Rosada, el apellido Menem no aporta nuevos apoyos que no tenga Milei, aunque el joven diputado es bien valorado por Karina.
Otra opción de confianza para el Presidente es Sandra Pettovello, quien podría cumplir con el perfil de ser fiable y adoptar una postura enérgica contra la corrupción, alineándose con los esfuerzos de Patricia para erradicar los piquetes. En las últimas horas, se ha sumado a la conversación el nombre de Diego Santilli.
En el entorno mileísta observan que el actual ministro coordinador no necesitaba la Jefatura de Gabinete para resolver sus asuntos personales, lo que muestra su compromiso con el proyecto de Milei desde sus inicios como ministro del Interior hasta su etapa como diputado nacional. Sin embargo, el deseo del “Colorado” es postularse para la gobernación de Buenos Aires, a la que aspira alcanzar en las elecciones del próximo año. Pero los Milei evalúan su candidatura para la fórmula presidencial, reconociendo su lealtad y su papel en la recuperación de la iniciativa política tras la etapa de Adorni.








